
Instaurado por las Naciones Unidas, se celebra cada 21 de mayo para concientizar sobre la riqueza y valor que representan las diferentes culturas para la libertad, el desarrollo social y la paz.
El 21 de mayo se celebra el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, una fecha promovida por las Naciones Unidas con el fin de destacar no solo la riqueza de las culturas del mundo, sino también el papel esencial del diálogo intercultural para lograr la paz y el desarrollo sostenible.
“Nuestra diversidad cultural es patrimonio común de la humanidad. Es una fuente de renovación de las ideas y las sociedades que nos permite abrirnos a los demás y concebir nuevas formas de pensar. Esta diversidad es una oportunidad para la paz y el desarrollo sostenible”, sostuvo la directora general de la UNESCO, Irina Bokova.
En defensa, protección y concientización de toda esa gran diversidad que incluye a todos, desde cualquier lugar del mundo, es que las Nacionales Unidas instauraron, cada 21 de mayo, la celebración del Día de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo. En este sentido, Bokova también hizo referencia sobre las repercusiones que la cultura también tienen en materia económica.
En este sentido, agregó: “En esta doble índole, económica y cultural, radica el gran mérito de los bienes y servicios culturales. Es una especificidad que responde a la creciente demanda de políticas más integradas, capaces de incluir al mismo tiempo las dimensiones económicas, sociales y ambientales del desarrollo.
La cultura no es una mercancía más, y este principio reconocido en el plano internacional por la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, aprobada en 2005, es el hilo conductor para elaborar estrategias de desarrollo más innovadoras y más sostenibles”. Desde las Naciones Unidas, por su parte, explicaron el porqué de la importancia de las diversidades culturales y su celebración: “Se trata de una fuerza motriz del desarrollo, no solo en lo que respecta al crecimiento económico, sino como medio de tener una vida intelectual, afectiva, moral y espiritual más enriquecedora.
Esta diversidad es un componente indispensable para reducir la pobreza y alcanzar la meta del desarrollo sostenible, gracias, entre otros, al dispositivo normativo, hoy día ya completo, elaborado en el ámbito cultural”.
A propósito, se planteó que tres cuartas partes de los mayores conflictos tienen una dimensión cultural. Así, alentaron a superar la división entre las culturas, con el objetivo de construir un mundo con más estabilidad, libertad, paz y desarrollo social.
Este día conmemorativo fue establecido en 2002 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, luego de que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) aprobara la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural en 2001, que entre otras cuestiones, señala que la diversidad cultural es tan necesaria para el género humano como la diversidad biológica para los organismos vivos, y que constituye el patrimonio común de la humanidad y debe ser reconocida y consolidada en beneficio de las generaciones presentes y futuras.
Según datos publicados por la UNESCO, el 89% de los conflictos en el mundo se producen en países con escaso diálogo intercultural y, por ese motivo, es fundamental reforzar el diálogo intercultural para forjar una cooperación eficaz y mantener la paz. En el ámbito del MERCOSUR, en agosto de 1995 mediante la Decisión CMC 02/95, se creó la Reunión de Ministros de Cultura (RMC), denominada MERCOSUR Cultural, con la función de promover y estimular el intercambio de valores y tradiciones culturales de los Estados Partes del MERCOSUR a través de propuestas de cooperación y coordinación en el ámbito de la cultura. También el Protocolo de Integración Cultural del MERCOSUR firmado en 1996 y la aprobación de la Declaración de Integración Cultural de 2008 permitieron institucionalizar el compromiso de los Estados Partes del MERCOSUR de asumir la cultura como un elemento clave para la profundización del proceso de integración.
Del mismo modo, la institucionalidad del bloque se consolida con el eje 5 del Plan Estratégico de Acción Social (PEAS) para la promoción y valorización de la diversidad cultural en el MERCOSUR.