
En la tarde del lunes 2 de abril de 1973, se produjo un hecho histórico. Después de años de lucha, se inició el primer día de clases en la nueva Casa de Altos Estudios. "La Universidad inicio su primer año de actividad" tituló en su tapa, El Independiente del 3 de abril. "Este día es de verdadero júbilo para toda la provincia", afirmaba Horacio Martínez dejando inaugurado el primer curso lectivo de la Universidad Provincial de La Rioja".
E l acto se realizó en el salón del Centro Cívico Provincial (ex Hogar Escuela), ante 700 personas, entre las que estuvieron presentes miembros del Gabinete provincial encabezados por el gobernador Francisco Luchessi.
También, ex gobernadores provinciales, como Juan A. Bilmezis, Juan J. De Caminos y Herminio Torres Brizuela. La presencia del vicerrector de la Universidad Nacional de Córdoba, Raúl Magallanes (a cargo del rectorado) y el profesor del mismo establecimiento, doctor Olsen Ghirardi, fue el marco académico para este acto inaugural, por medio de la clase magistral de Ghirardi.
La Rioja, por fi n, concretaba un anhelo de muchos años. También, nacía con diferencias en cuanto a la concepción universitaria e histórica de este logro.
UN PROCESO HISTÓRICO
La “historia ofi cial” presentó como génesis de la creación de la Universidad al movimiento QUR (Queremos Universidad Riojana). Por supuesto, QUR fue un importante movimiento estudiantil.
El 17 de septiembre de 1971, concretó una histórica movilización en la plaza 25 de Mayo. El movimiento nació y fue auspiciado en el Instituto Pío XII a comienzos de ese año, bajo el rectorado de Oscar Quiroga Galíndez.
La movilización, sumó la adhesión de los colegios secundarios de la Capital, los cuatro profesorados, que ya funcionaban en la escuela Normal, y especialmente de los estudiantes y profesores de las dos Escuelas de Ciencias Económicas y de Servicio Social.
El movimiento, se transformará en TUR (Tendremos Universidad Riojana). “Sin ninguna duda -expresó Lanzillotto- la movilización estudiantil funcionó con efi cacia, para conseguir el pleno apoyo del ministro Gustavo Malek, decisivo para lograr la creación de una universidad provincial, pero también quedó claro que a nivel de ciertas áreas del Gobierno muy cercanas también, a la actividad del QUR/TUR interesó palidecer las diligencias que durante más de una década había cumplido el Movimiento Pro Universidad, procurando de ese modo consagrar una paternidad sin historia hacia atrás.
Con la promesa pública de los gobiernos de la provincia y de la Nación dada en el acto del 17 septiembre, el QUR/TUR prácticamente se dio por satisfecho; el Movimiento Pro Universidad, no. Bien sabían sus integrantes que todavía quedaba mucho, por hacer. Tal vez lo más importante, lo más difícil, lo más serio. Y así fue”. ANTECEDENTES Carlos Mario Lanzillotto recogió como “antecedentes” algunos hechos y acontecimientos importantes –y claves– para pensarlos como las raíces de la futura Universidad. Expresó que “para que una provincia como La Rioja tuviese esperanzas de contar con estudios superiores y/o universitarios, debía probarse que se daban en ella o que había alcanzado las condiciones establecidas en un esquema formulado por los organismos de conducción del caso”.
Un artículo aparecido en la revista de educación Lainez, en 1934, en la cual se sostiene que La Rioja aspira y tiene derecho a estudios universitarios dentro de su territorio. Por primera vez desde que en plena colonia los jesuitas abrieron una cátedra de fi losofía, alguien –un maestro– se atrevió a pensar en una universidad para La Rioja. En la década del ‘40, el padre Bernandino Gómez, estableció alguna conexión de nivel superior con la Universidad Nacional de Tucumán.
Después, el gobernador Juan Melis pudo concretar un convenio cultural con la Universidad Nacional de Cuyo. La universidad creo una delegación de su Rectorado, un liceo agrícola, una escuela de idóneos de Farmacia y otra de Operadores Topógrafos, todas en la Capital; y tres escuelas de admiración pública en la Capital, Chilecito y Chamical.
En el curso de los años, desde 1955 hasta 1958, desaparecen los establecimientos fundados por Cuyo y se crea de inmediato la Escuela Superior de Ciencias Económicas bajo la gobernación del gobernador radical Herminio Torres Brizuela, que asumió el 25 de mayo de 1958.
Así quedó echada la semilla de la Universidad de la Provincia de La Rioja. También el camino por el que transitara el Movimiento Pro Universidad de La Rioja.