
Con apenas 23 años, Lucía González revive una y otra vez las horas más difíciles de su vida. Entre pausas, angustia y recuerdos que según dice "van y vienen", la joven madre relató cómo vivió el proceso que terminó con la muerte de su bebé Simón.
"Me sentía muy débil y yo había perdido mucha sangre", recordó. Según su testimonio, el fallecimiento del recién nacido ocurrió cuando a ella le realizaban estudios posteriores al parto. "Ahí recién... fue cuando falleció mi bebé", expresó conmovida.
Lucía asegura que durante el embarazo fue cuidadosa y que los controles indicaban que el niño estaba en buen estado de salud. Contó que una ecografía estimaba un peso de 3,600 kilos y que incluso le advirtieron que se trataba de un bebé grande.
"Fui muy cuidadosa para que no le pase nada al bebé... pero nadie lo iba a cuidar como yo", lamentó.
"Yo pedía la cesárea"
La joven relató que, desde antes de la internación, manifestó a los profesionales su temor de no poder atravesar un parto natural. Sin embargo, afirma que le indicaron que su cuerpo podía hacerlo.
"Yo les decía que necesitaba la cesárea porque yo sabía que no iba a poder, pero me decían que sí, que mi cuerpo iba a poder", sostuvo.
Lucía ingresó a la internación con más de 41 semanas de embarazo, ilusionada por conocer a su hijo. Según contó, los primeros controles indicaban que el bebé "venía muy bien" y con un "corazón muy fuerte". No obstante, el trabajo de parto se extendió durante horas sin avances significativos en la dilatación. Relató que recibió varias pastillas para inducir el proceso y que comenzó a sentir dolores intensos.
Sangrado y momentos de angustia
Uno de los puntos más sensibles de su relato es la pérdida de sangre que según afirmó comenzó la noche del sábado.
"Yo estaba perdiendo mucha sangre y me decían que era normal", señaló.
La joven también describió momentos en los que se sintió sola y desatendida. Recordó que en varias ocasiones pidió ayuda porque el dolor era muy fuerte.
"Yo gritaba y lloraba que no podía... que mi cuerpo era muy chico para el bebé", expresó.
Según su testimonio, incluso llegó a pedir que le practicaran una cesárea de urgencia. "Por favor me hagan cesárea, yo no iba a poder", insistió que dijo en reiteradas oportunidades.
Horas críticas
Lucía narró que durante la madrugada las contracciones se intensificaron mientras la dilatación avanzaba lentamente. Aseguró que continuaba con sangrado y que el dolor era cada vez más fuerte.
En medio de ese cuadro, describió escenas de profunda vulnerabilidad: momentos en la ducha para calmar el dolor, caminatas por la habitación y reiterados pedidos de asistencia.
"No me sentía cuidada... prefería estar con alguien al lado mío", afirmó.
Finalmente, ya cerca de la mañana, fue trasladada para el parto. La joven resumió ese tramo como confuso y traumático.
"Hay cosas que se me van y vuelven después", dijo sobre los recuerdos de esas horas.
Un testimonio que impulsa la causa
El relato de Lucía forma parte de la causa judicial que investiga lo ocurrido durante el nacimiento de Simón. La joven y su familia buscan que se esclarezcan las responsabilidades médicas y administrativas.
Mientras la investigación avanza, su testimonio expone, desde la experiencia personal, el impacto emocional de lo sucedido.
"Yo lo único que quiero es que se sepa la verdad", expresó la joven madre, atravesada aún por el dolor de la pérdida.