
La Escuela Kyudokan de Karate-Do celebró su segundo aniversario en la ciudad Capital y destaca el crecimiento sostenido de sus alumnos en competencias nacionales e internacionales. Alejandro Romero, instructor y fundador del dojo, habló con Radio Independiente y repasó la historia de la institución, los logros deportivos alcanzados y la filosofía que transmite esta disciplina marcial.
Según indicó Romero, la Escuela Kyudokan cumplió dos años en la capital de La Rioja; no obstante, la institución deportiva el pasado año cumplió cuarenta años en la provincia. Originalmente te viene de la provincia de San Juan con un sensei que llegó en el año 1985, donde Romero comenzó con la práctica junto a Nicolás Ávila, que luego continuó en la ciudad de Chepes.
Siguiendo con la cronología, el artista marcial comentó que se graduó en el año 2024 de cinturón negro y, a pedido de sus maestros, el 18 de mayo de 2024 se abrió el dojo en la capital riojana.
Asimismo, destacó el crecimiento que tuvo la escuela desde sus inicios y resaltó el compromiso de sus alumnos, muchos de los cuales comenzaron a entrenar en 2024. Entre ellos mencionó a Bruno Romero y Santiago Espinosa, quienes forman parte del grupo que ya comenzó a obtener importantes resultados en distintas competencias.
En ese sentido, comentó que desde el primer año de actividad decidieron participar en torneos nacionales organizados por la Federación Nacional de Karate (FNK). La primera experiencia competitiva fue en la ciudad de Cosquín, donde uno de sus alumnos se consagró campeón en las disciplinas de kumite y kata.
Además, recordó la participación en el Open Internacional de Catamarca, competencia en la que lograron obtener nueve medallas junto a tres alumnos. Allí consiguieron destacarse en kata, kumite y kata por equipos, alcanzando un balance “muy positivo”, según expresó.
Asimismo, el instructor señaló que durante el año pasado continuaron participando en distintos certámenes del calendario anual de la FNK. Uno de ellos fue el Open de Cruz del Eje, considerado un torneo de gran prestigio, donde la delegación riojana obtuvo cuatro medallas pese a haber competido con solo dos participantes.
El instructor también recordó otras destacadas participaciones a nivel nacional e internacional. En el torneo nacional de la Federación realizado en Mendoza, la delegación obtuvo cuatro medallas, entre ellas un campeonato nacional y varios subcampeonatos en las disciplinas de kata y kumite.
Posteriormente, participaron de un evento aniversario por los 40 años realizado en Chepes, competencia en la que asistieron junto a gran parte de los alumnos del dojo. Allí todos lograron subir al podio y regresaron con aproximadamente 15 medallas. El profesor destacó especialmente el desempeño de los más pequeños, muchos de ellos debutantes en torneos oficiales y pertenecientes a categorías de 7 y 8 años. “Fue una experiencia muy linda, los chicos demostraron muchísimo entusiasmo”, expresó.
Además, explicó que el año deportivo cerró con una de las competencias más importantes del calendario, desarrollada en Catamarca, provincia considerada una de las grandes referencias del karate en el país. En ese marco, resaltó el trabajo del presidente de la Federación Nacional de Karate, Damián Bidabehere, quien además se desempeña como vicepresidente de la Federación Sudamericana de Karate y es impulsor de numerosos eventos internacionales.
En ese contexto, el torneo Open Internacional sumó una fecha del Campeonato Sudamericano de Karate, oportunidad en la que el profesor riojano participó junto a dos de sus alumnos. Ambos se consagraron campeones sudamericanos en kata y obtuvieron además el subcampeonato en kumite.
Durante la entrevista, el profesor también explicó la filosofía y el significado que tiene el karate más allá de la competencia deportiva. “El karate es un arte. Mucha gente cree que es solamente un deporte, pero no es así. Tiene una arista deportiva, aunque es mucho más profundo”, señaló.
En ese sentido, indicó que esta disciplina trabaja de manera integral sobre distintos aspectos de la persona. “El karate aborda lo espiritual, lo físico y lo mental. También inculca valores como la ética, la moral y la disciplina”, expresó, remarcando que la práctica no solo apunta al rendimiento físico, sino también a la formación personal de quienes lo practican.
Asimismo, explicó que el aprendizaje dentro del karate se desarrolla de manera gradual y constante, motivo por el cual se habla de “escuelas” de karate. “La gradualidad se da a través de los años de práctica, el conocimiento teórico, práctico y también actitudinal de los estudiantes”, comentó.
Del mismo modo, detalló que ese crecimiento se refleja en el sistema de cinturones, que marca el avance de cada practicante dentro de la disciplina. Además, recordó que el karate forma parte de las distintas artes marciales, junto a otras disciplinas como el taekwondo y el judo, y que la disciplina puede ser practicada y es recomendada para todas las personas sin límites de edad.
Para quienes deseen formar parte del Dojo Romero, comunicarse al 3804 672277 o personalmente en las instalaciones de la escuela de karate ubicada en la zona sur a cinco cuadras de la terminal de ómnibus.