
Ante la ausencia de programas de fomento oficiales, la Mesa de Cooperativas Unidas y Organizadas de La Rioja presentó un ambicioso paquete de beneficios colectivos destinados a fortalecer a las instituciones y la economía familiar de sus asociados. Bajo la premisa de que "nadie se salva solo", el sector autoconvocado demuestra que la unidad cooperativa es la herramienta más eficaz contra la crisis.
La unidad como respuesta a la falta de fomento
La Mesa de Cooperativas logró articular una red de beneficios que funcionan como una política pública no estatal, gestionada por y para los trabajadores. "Está claro que, ante la falta de fomento público por parte de los organismos oficiales, el camino de fortalecer el sector desde la autogestión es la mejor opción", señalaron desde la organización.
Este primer tramo de beneficios surge de un relevamiento provincial que permitió identificar las demandas urgentes del entramado laboral cooperativo riojano.
Detalle de los primeros beneficios:
Canasta Alimentaria: Compras conjuntas de productos de primera necesidad con ahorros de hasta un 46%, mediante la optimización del crédito fiscal y compras mayoristas. Periodicidad entre 10/15 días. Coordinación de Cooperativa Selius.
Los Granjeros: Descuento del 6% sobre compra final, presentando credencial de usuario cooperativo y con acceso a todos los productos de esta cadena riojana de productos avícolas con 10 sucursales en Capital.
Supermercados Mayor: Próximo a concretar 5% de descuento en compras en todas las sucursales, presentando credencial cooperativa y previa presentación del padrón de asociados
Salud y Farmacia: Convenio con la cadena Farmanor que otorga un 40% de descuento en medicamentos del vademécum con la que trabaja la red de farmacias (7 laboratorios) y un 15% en perfumería, en sus sucursales de Capital, Chilecito, Villa Unión, Chepes y Arauco. (Requiere credencial y padrón de asociados).
Control de presión e inyectables: La cooperativa Unión y Trabajo ofrece el servicio con 50% de descuento, con presentación de credencial, en la sede social de Portezuelo y 1º de Enero del barrio Juan Melis, La Rioja; en los horarios de 10 a 12 y 18 a 19,30.
Indumentaria: Cooperativa Beraca ofrece 5% de descuento sobre ropa de trabajo, camisas de vestir, remeras y chombas de alta calidad. Por cantidad es mayor el porcentaje de descuento. Avenida Carlos Saúl Menem 949, barrio Pango frente al CAP.
Eco-productos: Cooperativa Algarrobita ofrece 10% sobre productos ecológicos de producción cooperativa: pañales para bebes, jóvenes con discapacidad y adulto mayor. También, lo más novedoso, línea de libros sensoriales textiles y juegos didácticos basados en las técnicas Montessori.
Combustibles: Próximo a implementarse, con descuentos del 5% en estaciones de servicio, mediante facturación con CUIT de la cooperativa, sobre combustibles y aceites. Coordina Cooperativa de Recicladores La Rioja
Institucional y Comunicación: Cooperativa Copegraf ofrece, con presentación de credencial cooperativa, publicación sin cargo de convocatorias a asambleas en el diario El Independiente (cumpliendo la difusión legal de 3 días). Descuentos del 40% en pauta publicitaria en todas las plataformas de Medios El Independiente para cooperativas asociadas.
Un sector que mueve la provincia
El relevamiento iniciado por la Mesa arrojó datos contundentes: de 27 cooperativas que respondieron el cuestionario, se desprende que representan un universo de más de 500 trabajadores en toda la provincia, abarcando rubros estratégicos como cuidado de mayores, educación, reciclado, comunicación, construcción y electromecánica.
El reclamo por la Ley 8.901
Desde la Mesa de Cooperativas se enfatizó la urgencia de reglamentar la Ley de Fomento Cooperativo 8.901, sancionada hace 16 años. “Con recursos propios y organización, ya hemos generado respuestas concretas. Con la aplicación de la ley y la redistribución de los recursos que el propio sector aporta, podríamos alcanzar niveles de consolidación productiva inéditos en La Rioja”, expresaron.
Finalmente, instaron al Estado provincial a abandonar la "sordera en la gestión" y reconocer a la economía solidaria como el actor capaz de garantizar derechos sociales y laborales donde las empresas comerciales, ante la crisis, deciden retirarse.