
20/10/20
César "Bocha" Vergara pertenece, por su edad, a un grupo de riesgo frente a la amenaza del Covid 19. Sin embargo, continúa desarrollando de manera comprometida su labor en la empresa SANA, institución encargada de aplicar tratamiento de inactivación a todos los residuos patógenos y residuos covid de la Provincia.
Con cuatro años en la planta "el bocha" contagia su espíritu al resto de sus compañeros, lo que lo convierte en un imprescindible durante esta pandemia.
César es licenciado en Turismo, "profesión transversal a distintas actividades", expresa al tiempo que añade que el trabajo en Sana se relaciona con su rubro porque se encarga de la preservación del medioambiente.
Cabe recordar que la empresa Sana se dedica al tratamiento de residuos pátogenos y en los últimos meses se convirtió en la única institución de la provincia que aplica tratamiento de inactivación en los residuos covid producidos en centros de salud y domicilios. Esta tarea resulta fundamental para evitar contagios e infecciones en la salud humana y la contaminación de suelo y agua.
En este organismo, César se desempeña como auxiliar administrativo llevando adelante las firmas de reporte para garantizar calidad y transparencia en los registros y dar continuidad a los distintos procesos administrativos a los que se somete a la empresa.
En el contexto actual de pandemia, César tiene la posibilidad de solicitar licencia por su condición de riesgo frente al Covid19, sin embargo sostiene que su espíritu lo impulsa a estar "siempre en actividad".
Además de trabajar en Sana, es docente en el Colegio Pre Universitario General San Martín, docente adscripto en la licenciatura en Turismo de la UNLaR y tesorero en la Asociación de Ex Presos Políticos de La Rioja. Estas, señala, son actividades laborales y sociales que lo motivan a seguir en actividad.
Respecto a lo que motiva a seguir en actividad en Sana expresa que es una empresa que ama: "Es un lugar único en la provincia y tiene un gran trabajo de cuidado del medioambiente. Estos residuos, que antes se acumulaban y contaminaban los hospitales y el ambiente, hoy, gracias al trabajo de muchos chicos y chicas de la provincia, se reduce en un 60 por ciento y hasta se recicla en objetos útiles".
Por la pandemia generada por el nuevo coronavirus, César manifiesta que cumple estrictamente los protocolos de bioseguridad para reducir las posibilidades de contagio: "Hago los protocolos que exige el tema, no me ha limitado en mi trabajo. Creo que el contagio se da por reuniones sociales y yo las evito. Trabajar en una planta de tratamiento de residuos peligrosos nos ha enseñado sobre los riesgos de la irresponsabilidad".
Un "baby boomer" entre "millenanials"
En la empresa Sana, la mayoría de los trabajadores y trabajadoras ronda los 30 años, pero "el bocha", a sus 65, señala que no siente incomodidad con la diferencia generacional: "Son excelentes personas, que aman la empresa por la posibilidad de trabajo y porque es un lugar donde reina el trabajo en equipo. Es un ambiente donde prevalece el respeto y el compañerismo y eso es fundamental en cualquier empresa, me siento cómodo".
Sobre la labor de sus compañeros y compañeras, César admite que no cree que sean reconocidos debidamente: "Esos chicos están en constante contacto con residuos de covid y yo reniego mucho, siempre reniego mucho, porque siento que no se valora ni visiviliza el trabajo que hacen. Espero que la gente se sienta orgullosa de ellos, porque son riojanos y riojanas que están brindando un servicio de calidad para que nuestro ambiente esté cuidado".