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09/06/20

El Conicet desarrolló un cañón de ozono para desinfectar espacios públicos

Según destacaron los especialistas, este sistema es más efectivo que la exposición a rayos ultravioleta, ya que se trata de un gas que puede llegar a todos los rincones a los que la luz no alcanza.



Con el objetivo de ayudar en la lucha contra el coronavirus en plena pandemia, investigadores del Conicet desarrollaron un cañón de ozono para desinfectar espacios públicos a través del gas que esparce el dispositivo y que se acopla a la estructura molecular del virus y lo destruye.

Según un comunicado del propio organismo, la idea surgió ante la posibilidad de que la Argentina ingrese en poco tiempo en la denominada “nueva normalidad”, fase que está prevista para cuando se haya superado el momento más crítico de contagios por COVID-19 en el país y en especial en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

De acuerdo con lo que se precisó, los expertos del Conicet y de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) en el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR, Conicet-CICPBA) se encuentran actualmente trabajando en el desarrollo de este cañón de ozono.

Se trata de un dispositivo que permite generar altas concentraciones de ese gas para luego esparcirlo en diferentes espacios públicos y eliminar de forma rápida, segura y eficiente virus, bacterias y gérmenes que pueda haber en las superficies.

Según explicó el investigador del Conicet y director del IAR, Gustavo Esteban Romero, “el equipo utiliza el aire de la atmósfera para, mediante un gran número de microdescargas eléctricas originadas entre placas cerámicas en las que se aplica un potencial que puede variarse de 3.500 a más de 20.000 voltios según la necesidad, generar una enorme concentración de ozono”.