
Suspendieron un evento en el que la actriz iba a ser nombrada embajadora tras una fuerte ola de críticas del público. Qué dijo la comediante.
Lo que debía ser una noche de celebración y reconocimiento artístico en Mar del Plata terminó en un conflicto que mezcla el espectáculo con la política nacional. La decisión de nombrar a Fátima Florez y a Marcelo Polino como embajadores de una reconocida fiesta de la diversidad detonó un malestar inmediato en la comunidad, obligando a los organizadores a dar marcha atrás para "preservar el espacio".
El trasfondo de la polémica radica en la memoria colectiva del colectivo LGBTQ+. Los usuarios recordaron las declaraciones del presidente Javier Milei en el Foro de Davos (enero 2025), donde calificó a la ideología de género como "abuso infantil".
A pesar de que Florez ya no es pareja del mandatario, su figura quedó asociada a esos discursos, lo que el público consideró incompatible con una distinción de esta índole.
La postura de la organización
A través de un comunicado, la discoteca Éxtasis intentó calmar las aguas y despegarse de cualquier bandera partidaria:__IP__
Argumento artístico: "La invitación fue pensada exclusivamente desde lo artístico, no desde una lectura política".
Prioridad: Decidieron la suspensión para garantizar la "seguridad y el bienestar de la artista" y cuidar el vínculo de 30 años con sus clientes.
Neutralidad: "Éxtasis no tiene afiliación ni lineamiento político".