
Delicia Villarroel, madre de dos jóvenes con hipoacusia, comentó el origen de la creación de este espacio de ayuda, acción social, contención y encuentro, ubicado en el barrio 26 de Mayo. Iniciativa para imitar y resaltar en la comunidad riojana.
En una visita a Medios El Independiente, Delicia comentó en primer lugar sobre su vida con hijos con hipoacusia, “soy mamá soltera de dos jóvenes hipoacúsicos, me fue muy difícil poderlos criarlos y aprender todo sobre lengua de señas. Tengo otros hijos más y todo eso me era imposible capacitarme. Hoy tengo la posibilidad de hacerlo para comunicarme con ellos y otras personas sordas”.
Sobre el comedor denominado “Puerta de Esperanza” destinado para personas con disminución auditiva o sordas, dijo “estamos luchando para que se puedan seguir sumando personas de escasos recursos. Queremos llegar a esas personas sordas, mamás sordas con tres o cuatro niños muy desamparadas y con una pensión que no alcanza”. Asimismo, en la entrevista agradeció el apoyo de todas las personas que le brindaron la contención y ayuda para que se cree este lugar.
Sobre su aprendizaje de la lengua de señas, Delicia reconoció a Verónica Maggio por la capacitación que le brinda. “Estoy agradecida por todo lo nuevo que me pasa ahora”.
Durante la charla, Verónica Maggio, Intérprete de Lengua de Señas Argentina, habló con Delicia y el medio donde resaltó sobre el comedor “estamos entusiasmados y emocionados porque pronto el comedor empieza funcionar. La comunidad sorda riojana necesita no solo de recibir una ayuda social, un plato de comida o ropa, sino de encontrarse y ver que otra necesidad se pueden cubrir, contener y ayudar”.
El comedor está localizado en el barrio 26 de Mayo, Manzana I, Casa 62. Para comunicarse telefónicamente lo pueden hacer al 3804387249. Se aceptan además donaciones para colaborar con el espacio de contención alimentario.