
Con motivo del día internacional de la mujer, el Centro de Economía Política Argentina elaboró un informe con un balance en materia de brechas de género durante el primer año del gobierno del presidente Javier Milei. Del análisis se desprende que las desigualdades tienden a profundizarse y las consecuencias del modelo económico son mayores en mujeres y diversidades.
En el marco de la conmemoración del día internacional de la mujer, el Centro de Economía Política Argentina dio a conocer un informe que aporta datos vinculados al mundo del trabajo y los ingresos y, además, las desigualdades estructurales en la distribución de las responsabilidades del cuidado, las brechas salariales y en las consecuencias sobre las mujeres y diversidades que tienen las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei.
Según los últimos datos publicados de la EPH (Encuesta Permanente de Hogares) correspondientes al tercer trimestre del 2024, se midió la evolución de las brechas de género que caracterizan al mercado de trabajo, tanto en el acceso al empleo como en la calidad del trabajo al cual se accede.
La situación al tercer trimestre de 2024 se puede sintetizar en 6 brechas de género clave, cuya existencia misma es negada desde el Poder Ejecutivo Nacional. Cabe aclarar que las brechas de género son las desigualdades sociales, económicas, políticas y culturales que existen entre hombres y mujeres.
En primer lugar, la tasa de actividad de las mujeres (52,1%) es 18,4 puntos porcentuales menor a la de los varones (70,5%).
Además, se profundizó la brecha de desocupación respecto al año anterior, ubicándose en 1,7 p.p. La tasa de desocupación en mujeres es de 7,9%, mientras la misma tasa en varones es de 6,2%.
En tanto, la brecha en la informalidad laboral se incrementó a 3,7 puntos porcentuales: 38,7% en mujeres y 35,0% en varones.
En relación a los ingresos, en el caso de los varones son 27,7% mayores que los ingresos de las mujeres; esta brecha se reduce a 21,4% entre asalariadas/os formales pero se incrementa a 33,3% en los informales. Esto genera una sobrerrepresentación de las mujeres en la pobreza: son el 61,4% de las personas con menores ingresos.
La raíz de la desigualdad en el mercado de trabajo se encuentra en el hogar: las mujeres destinan 3 horas más por día al trabajo no remunerado que los varones.
A su vez, la contracara de la feminización de la pobreza es la masculinización de la riqueza, dado que el 65,0% del sector de mayores ingresos son varones. Así, las mujeres están subrepresentadas en el pago de impuestos progresivos: son el 32,8% de quienes tributan Bienes Personales -que el gobierno redujo a su mínima expresión- y el 30,0% de quienes pagan impuesto a las ganancias. A su vez, sus bienes y sus ganancias valen menos que la de los varones. Esto implica una enorme brecha patrimonial.
Según el CEPA, estas desigualdades tienden a profundizarse con las políticas llevadas adelante por el gobierno de Javier Milei.
En materia presupuestaria, el gobierno decidió prorrogar el Presupuesto 2023, garantizándose la discrecionalidad en el gasto por segundo año consecutivo. En virtud de eso, las políticas que en 2023 estaban etiquetadas como PPG (Presupuesto con Perspectiva de Género), esto es, políticas que contribuyen a reducir las desigualdades de género, mostraron una caída de 21,0% en términos reales durante 2024.
Entre las políticas y programas destinados a cumplir ese objetivo, las jubilaciones y pensiones otorgadas vía moratoria cayeron 16,8% interanual; el Programa Registradas, así como el patrocinio jurídico a víctimas de violencia fueron desmantelados (-100,0%), la ejecución de la ESI se desplomó 98,7% y los programas de infraestructura de cuidado se redujeron entre 82,6% y 99,5%.
Implicancias en mujeres y diversidades
En el análisis realizado, también se toman en cuenta otros impactos de las distintas medidas económicas adoptadas por el Gobierno. En tal sentido, se cuenta la pérdida de 15.748 puestos de trabajadoras de casas particulares entre noviembre 2023 y noviembre 2024, un sector que está sumamente feminizado.
Otro sector sumamente feminizado es el docente, quienes sufrieron un recorte de salarios en términos nominales con la eliminación del FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente), que representaba en promedio el 12% del sueldo.
En relación al impacto previsional, las jubilaciones mínimas, que cobran mayormente las mujeres -que en un 79,4% accedieron vía moratoria y por ende cobran el haber mínimo- sufrieron una pérdida del poder adquisitivo de 13,3% en el primer trimestre de 2025 respecto al último trimestre del gobierno anterior.
Asimismo, fueron perjudicadas por la modificación de los criterios de acceso a los medicamentos gratuitos de PAMI, que en la práctica implica que menos afiliadas accedan a los mismos, y una reducción de la canasta de medicamentos incluidos en el vademécum. La contracara del ajuste es la restricción en el acceso a los medicamentos de los adultos mayores.
Así, las jubiladas no sólo tienen menos medicamentos cubiertos al 100% sino que aquellos que deben pagar, sufrieron aumentos de precios muy por encima de la inflación: la canasta PAMI aumentó 361,6% desde el triunfo de Milei a enero de 2025.
Por otra parte, a partir de marzo de 2025, el gobierno ya anunció que no va a prorrogar la moratoria previsional. Como consecuencia, 9 de cada 10 mujeres en edad cercana a jubilarse no podrán hacerlo. Deberán acceder a una PUAM que abona el 80% del haber mínimo y podrán percibirla recién a los 65 años.
Por otra parte, el 63% de quienes cobran el ex programa Potenciar Trabajo son mujeres. El poder adquisitivo del mismo cayó 64,6% entre noviembre de 2023 y marzo de 2025. Para recuperar el nivel de noviembre 2023, el monto debiera ser hoy de $220.193,8.
A su vez, el programa Acompañar, que perciben las mujeres y diversidades en contextos de violencia de género, perdió 29,8% de su poder adquisitivo desde la asunción de Javier Milei, a la par que se detuvieron las altas, se redujo la cantidad de meses que se percibe (de 6 bajó a 3 meses) y se exige una denuncia policial, en contra de toda la evidencia disponible en materia de abordaje de violencias.
Por último, desde su asunción, el gobierno desjerarquizó las políticas de género (primero redujo el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad en una Subsecretaría de Capital Humano y luego a una Dirección del Ministerio de Justicia) y emprendió un ataque sistemático contra el movimiento feminista.