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18/10/20

Ser mamá en pandemia

La llegada de un hijo al mundo suele ser motivo para celebrar. Sin embargo, traer vida a un planeta que atraviesa una pandemia puede convertir la experiencia más trascendental para una mujer en un hecho signado por el temor y las dudas. A raíz de esto El Independiente dialogó con distintas mamás que tuvieron que dar a luz en una situación de emergencia sanitaria y nos cuentan cómo fue su experiencia en torno a esto.



Todos esos momentos encierran ilusiones, miedos, fantasías y cada familia, a su manera, proyecta cómo será. Claro que, para quienes transita la experiencia en el contexto de la pandemia, los planes se dieron vuelta por completo. Los abuelos no conocen en persona a sus nietos, las madres están menos acompañadas por las familias y hasta atraviesan solas los controles, que son menos de los que los que solían ser, pues los consultorios médicos estaban todos suspendidos.

 “Mi bebé nació el 7 de abril, yo disfrute mi embarazo de la mejor manera. Cuando comenzó todo esto de la pandemia, lo que más miedo me dio fue lo que la gente hablaba e imaginaba ya que tendría que asistir a un hospital y constantemente me decían que corría riesgo de contagiarme si me dirigía a un centro de salud y que mejor trate de aguantar, hasta querían que lo tenga en mi casa a mi bebé” contó Florencia Anchava.

“Luego de que comienza la pandemia, di a luz a Valentino. Sentí miedo porque habían muchas mamás del interior que iban a tener a su bebé y con todo esto, los médicos tenían contacto con todas, nos revisaban para que todo esté bien. Iban y venían, tuve ese miedo de terminar contagiada, más que todo, miedo por mi bebé al ser tan pequeño se me cruzaban muchas cosas por mi cabeza pero dentro de todo me mantuve tranquila”

Además, estaba pasando por una situación complicada ya que su bebé tenía que nacer por que se estaba quedando sin oxígeno y ella tenía presión alta. “Fue una cesaría de urgencia por que lo podía perder a mi bebé y después me pasaron a terapia pero gracias a Dios estamos aquí después de eso, ya más tranquila” concluye Florencia.

Por otro lado Laura Illanes explica cómo fue tener a Santiago, “Cuando yo me enteró qué estoy embarazada fue en noviembre del 2019, durante los primeros tres meses me pude hacer los controles correspondientes, pero en marzo cuándo empieza todo esto de la cuarentena, ya no podía realizarme los estudios, los controles y una empieza a sentir miedo porque necesitas saber si todo está bien. De ahí en adelante todo fue más difícil, si tenías qué hacerte una eco y viajar a capital no lo podías hacer por qué no te lo permitían, nadie te puede acompañar, lo más importante para una cuándo está embarazada es sentirse acompañada durante esta etapa”.

Laura durante dos meses no pudo asistir ni a control porqué los doctores habían dejado de atender, y la fecha de parto se aproximaba, después de casi 5 meses se pudo realizar una ecografía en Sanagasta, su pueblo y fue una semana antes del parto. Cuándo comienza con las contracciones, la derivan a la ciudad de La Rioja con todos los protocolos.

Santiago nace el 14 de julio, con casi ningún estudio realizado, pero apenas nace, le realizan todos los estudios correspondientes, Laura explica que “es lamentable que en la sala de parto nadie te puede acompañar, tenés qué estar sola, y eso para mí fue lo más horrible, ser madre primeriza y estar sola en ese momento, sentís mucho miedo, uno nunca imagina que tiene qué parir con un barbijo, si ya tenés miedo del parto imagínate sentir otro miedo de contagiarte de covid”

De esta forma, expresa que “gracias a Dios los dos estuvimos muy bien, nos realizaron todos los estudios en ese momento, mi hijo nació y todavía no pudo conocer a su papá ya que, con esta situación, él se encuentra en la ciudad de La Plata y cuándo tenía que venir, no lo dejaron pasar, hasta el día de hoy solo se conocen por videollamada” Asimismo Laura aprovecha para agradecer eternamente a todo el personal del hospital de la Madre y del Niño, por la excelente atención hacia las embarazadas.

Nora Quispe, cuenta su experiencia de llevar un embarazo en pandemia, “Cuando comencé con los primeros controles, La Rioja empezó a tener los primeros casos de Covid-19. Tenía mucho miedo y la fase 1 se dio cuando ya tenía 23 semanas, se cerraron todos los centros de salud, fueron muchos los estudios que no me pude hacer, entre ellos el electrocardiograma fetal que es bastante importante. Eso fue muy complicado, tuve que esperar más para los otros estudios”.

“El miedo siempre estuvo desde el inicio. Yo me hacia los controles en el Sanatorio Rioja y en un momento surgieron casos de Covid allí y a todas las mamás embarazadas nos trasladaron a la maternidad y era el único consultorio que estaba habilitado para las embarazadas en ese momento” cuenta Nora.

Al ser de Sanagasta, se tuvo que quedar en Capital por el tema de los controles para tener mayor facilidad, se quedó allí con su pareja pero lejos de la familia y de su ayuda. Su familia solamente la vio con poca panza, no la vieron cuando ya estaba panzona.

“Además tuve que optar por cesárea, por recomendación de mi obstetra, porque me decía que el trabajo de parto dura muchas horas entonces no podían cederme una sala para que yo realice trabajo de parto por el tema de los contagios, es por eso que me recomendaron la cesárea. Yo quería un parto natural pero opte por eso” explica Nora.

“Mi cesárea fue muy triste porque estuve sola con mi pareja, entré como en una capsula al quirófano. Luego cuando nace Anastasia me la mostraron dos horas después por todo el protocolo. El pos fue difícil porque cuando regresamos tuvimos que aislarnos, recién a los dos meses mi familia conoció a mi hija y los miedos quedan, ya sea para circular o concurrir a un centro de salud, el miedo al contagio, todo fue muy difícil, hasta buscar ropa para mi bebé, la pase complicado” concluye Nora.

Pareciera que hay cuestiones que no entienden de prohibiciones ni aislamientos: con el proceso de la gestación, el impulso de la vida que quiere salir al mundo es imposible de detener. Así, ocurre que un embarazo que transcurre dentro de la normalidad se topa con una pandemia y una emergencia sanitaria que parece poner al mundo en “pausa” pero a pesar de ello muchas pudieron dar vida y tener en sus brazos a sus bebes, símbolos de luz ante esta aparente oscuridad.