Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

19/08/20

Recuperado de Covid19 dirigió conmovedoras palabras a los 'Chaleco Rojo'

Marito Sánchez enalteció la labor de los integrantes del Comité Operativo de Emergencias (COE), reconocidos por portar chalecos rojos como uniforme. Algunos integrantes del Comité cuidaron de él mientras se recuperaba de Coronavirus y agradeció los cuidados.



"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS"

Un día desperté en mi casa después de una devastadora noticia que daba un hisopado en el hospital y pude notar por mi ventana una persona mirando mi domicilio.

"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS" Pero ahí estabas.

Con el pasar de las horas creía que te irías así que la curiosidad hizo que volviera a mirar por mi ventana.

"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS" Pero ahí seguías.

Mis días ya no eran los mismos, me estaba ganando la ansiedad y la incertidumbre. Intenté tomar aire fresco y al asomarme por la puerta ví que ahí estabas.

"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS" Pero sentada estabas.

Una noche mi colcha no me calentaba lo suficiente por qué sentía más frío de lo que solía sentir, y al asomar por la ventana podía ver moverse las hojas con mucha fuerza por el viento.

"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS" Pero ni el frío te alejaba.

Ya no me era fácil respirar y se me complicaba salir caminando hasta la vereda para recibir mis asistencias.

"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS" Pero tú me ayudabas.

Recuperando de a poco mi salud un día decidí salir a mirar la lluvia que en mi techo golpeaba.

"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS" Pero bajo ese árbol estabas.

Un día desperté mucho mejor y empecé a notar claramente cómo mi salud mejoraba. Me asomé por la ventana y me sorprendí al ver que con una gran sonrisa me mirabas.

"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS" Pero cuenta te dabas.

Ese día casi cómo un milagro recibí el llamado del hospital y una ambulancia me vino a buscar.

"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS" Pero tus ojos brillaban.

Volví a mi casa y resé tanto a Dios por qué el milagro que tanto pedí se me cumplió. Vencí al virus y ya estaba dando de alta.

"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS" Pero ví las lágrimas en tu mirada.

Al otro día tempranito en la mañana desbordado de felicidad me asomé cómo siempre en mi ventana y para mí asombro pude ver una rosa blanca que estaba.

"CHALECO ROJO NO SE QUIÉN SOS" Pero ya no estabas.

Me invadió una gran melancolía mezclada con gratitud en mi alma que aún que pase el tiempo se que jamás podré borrarla.

"CHALECO ROJO NUNCA SUPE QUIÉN ERAS" Pero desde lo profundo de mi alma te digo "GRACIAS".