
15/08/20
Jorge Daniel Toro Martínez, a sus 44 años, se recuperó de Covid-19. Un día recibió un llamado y sin pensarlo, dijo sí. Pasó por entrevistas y cuando tuvo el ok, donó plasma para pacientes críticos con Coronavirus en La Rioja. Su paso del miedo y la impotencia, al amor y anhelo de salvar vidas.
Martínez relató que contrajo Covid-19 prestando servicio hace un tiempo atrás. Es comisario inspector de la Policía de la Provincia. Le realizaron hisopado y confirmó la peor novedad.
Fue trasladado a otro domicilio junto a compañeros de trabajo, con quienes una noche de aislamiento se asomó a una ventana por el intenso sonido de sirenas y luces de móviles, y palabras a viva voz que decían: “gracias por ese corazón que tienen con la Policía, fuerzas y estamos a disposición”. La emoción fue inevitable.
Acerca del estado de salud su familia, dijo: “no se contagiaron porque con cada regreso a casa respeté las medidas de Bioseguridad”. “En mi caso pasé por síntomas leves como picazón de garganta, tos y fatiga. Gracias a Dios no padecí fiebre ni tuve dificultad para respirar. Así uno no se da cuenta”, comentó.
La sintomatología del Coronavirus varía de una persona a otra, y ante tanta incertidumbre y a la espera de la vacuna, el único remedio actual es la cuarentena. Allí se detuvo Jorge para reflexionar de la situación sanitaria de La Rioja y de las actitudes erráticas de parte de la sociedad.
“Veo desconocimiento en los jóvenes. Quizás tienen Covid-19 pero no se dan cuenta porque su sistema inmunológico es fuerte pero ponen en riesgo a quienes aman: mamá, papá, abuelos”, enfatizó.
“La falta de empatía y solidaridad de la gente hace que todo esto se vuelva más traumático. El Coronavirus juega con lo mental y anímico, y es cuando más la gente tiene que acompañar al enfermo a salir de esa situación”, afirmó Martínez.
Tolerantes y solidarios, no lapidarios
“Somos de familia solidaria, así nos criaron. Nos sensibilizó aún más cada muerte que hay. Los números nos duelen muchísimo. Y vamos a tener que convivir responsablemente con la enfermedad hasta que tengamos un tratamiento eficaz”, consideró Jorge con humildad buscando motivos quizás para justificar su gesto altruista.
Y fue cuando tocó un punto de gran sensibilidad hoy en el mundo: la donación de plasma. Así pasamos de ahondar en los momentos que Martínez prefiere olvidar, a la recuperación de su salud.
Cabe aclarar que la donación de plasma de Jorge tuvo óptima repercusión en la salud de pacientes con Covid-19 positivo. Su hijo lo acompañó al Hospital Enrique Vera Barros para la extracción.
“Cuando donamos plasma, damos esperanza de vida no solo al enfermo sino a su entorno familiar y amigos que esperan que la persona se recupere. Mucha gente la está pasando mal hoy y donar plasma, más nosotros que pertenecemos a las Fuerzas, inspiramos aún más”, comentó a la vez que destacó el cariño, la contención y la amabilidad del equipo de Salud en Hemodiálisis y Medicina Traslacional del Ministerio Salud. Fue entonces cuando mencionó a las profesionales Blanca Cisterna y Gabriela Liendo.
Durante la charla no olvidó el rol del COE, con el que empleó la frase “experiencia aplicada al instante” y agregó que la atención fue excelente.