
En un contexto social complejo, referentes de la Pastoral Social de La Rioja invitan a participar de la Misa por Trabajadores que se realizará el día 30 de abril a las 18 horas, en el Anfiteatro Verde del Parque de las Juventudes. Al respecto, Raúl Brizuela, integrante del espacio, dialogó con Radio Independiente y destacó la importancia de la fe y la esperanza.
En principio, Brizuela indicó que la celebración será presidida por el obispo diocesano, con la participación del párroco local y otros sacerdotes vinculados a la promoción de la justicia social y la doctrina social de la Iglesia.
Destacó a su vez que el encuentro se desarrollará en el marco del Año Jubilar de los Mártires, al cumplirse 50 años de su martirio, un hecho de gran relevancia para la comunidad riojana.
Del mismo modo, señaló que la iniciativa apunta a generar un espacio de contención. “Estamos atravesando tiempos difíciles, por eso es importante poder refugiarnos en nuestras creencias, en algo que nos sostenga espiritualmente”, expresó.
En ese sentido, aclaró: “No se trata solo de la Iglesia católica; cada persona puede refugiarse en el espacio donde se sienta más contenida y protegida espiritualmente”.
Asimismo, destacó la necesidad de sostener la esperanza: “También es importante generar esperanza en la gente, confiar en que esta situación tiene que mejorar”.
Por otra parte, advirtió sobre una realidad que atraviesa a la pastoral: “Notamos que hay una mayor demanda de la gente, pero al mismo tiempo una menor colaboración, algo que también tiene que ver con la situación económica”, indicó.
En ese marco, subrayó el trabajo de acompañamiento de la Pastoral Social en problemáticas sociales: “Trabajamos en cuestiones como las adicciones, donde también hemos visto un avance”, y expresó su preocupación por el crecimiento de la violencia: “También nos preocupa el avance de la violencia intra y extrafamiliar”.
Por otro lado, sostuvo que la convocatoria se enmarca además en un lema inspirado en palabras del Papa Francisco: “El trabajo es sagrado, el trabajo da dignidad, y debemos rezar para que no falte el trabajo en ninguna familia”.
En esa línea, reflexionó: “El trabajo da la posibilidad de proyectar la vida de uno mismo; tener un trabajo permite pensar en un futuro, en un proyecto”.
Finalmente, subrayó el valor comunitario de la convocatoria y la idea de que cada persona pueda encontrar un momento de paz, de encuentro y de fortalecimiento interior.