
Muchas calles de esta capital presentan el eterno problema de anegamiento luego de una lluvia y que se hace crónico. Los comerciantes de la calle Belgrano, casi calle San Nicolás de Bari reportaron inundaciones que generan dificultades para el tránsito, en particular motocicletas y que afecta la circulación de los peatones.
En la calle Belgrano e intersección con la calle San Nicolás de Bari, ese espacio se transformó una vez más en una verdadera “laguna” cada vez que llueve. El agua cubre gran parte del asfalto y en uno de los sectores más bajos, alcanza varios centímetros de profundidad, lo que vuelve dificultoso el cruce para peatones y vehículos.
Uno de los comerciantes que tiene su local sobre la calle Belgrano, entre las calles San Nicolás de Bari y Pelagio B. Luna dijo a Medios El Independiente sobre “el problema por el desnivel que presenta la calle que se convierte en una laguna cada vez que llueve un poco”, en tanto que otro señaló “ni siquiera desde el municipio fueron capaces de realizar un arreglo como corresponde, pues días pasados vinieron y arrojaron un poco de concreto y todo quedó allí”.
Desde hace varios años cada vez que llueve en esta capital la cuadra de la calle Belgrano, entre Pelagio B. Luna y San Nicolás de Bari se convierte en una especie de laguna que dificulta la normal circulación, pues los peatones deben tomar las precauciones para que algún automóvil que pase por allí no les arroje agua con las ruedas.
La señora Matilde que circulaba por la vereda junto con su pequeña hija confió a este medio que “miré como le dejó la ropa al paso de esa camioneta pues el agua que se empoza en la calle no circula y forma ahí un gran charco, es hora que las autoridades hagan algo para solucionar este problema”.
Lo que hacía referencia esta vecina estaba relacionado con la construcción de la calle pues al momento de que se hizo la imprimación asfáltica al parecer no tuvieron en cuenta el nivel, o lo hicieron bien al trabajo y luego se produjo un hundimiento que formó allí un pozo que es fácil de cubrirse con cualquier lluvia.
Esto sucede a tan solo una cuadra de la plaza 25 de Mayo y de la Casa de Gobierno, a metros de edificios públicos como es el Banco Nación, ARCA, a una cuadra del Banco Rioja y a metros del Paseo Cultural “Castro Barros”.
Cada vez que se forma esa laguna amén de generar problemas a los comerciantes y peatones, es un caldo de cultivo para los mosquitos, pues el agua estancada tarda varios días para desaparecer.