
La investigación busca determinar el destino del dinero aportado por numerosos damnificados que habían sido convocados a trabajar fuera de la provincia. Los detenidos aún no fueron indagados y la defensa de uno de ellos sostiene que también fue víctima del engaño.
La causa que investiga una serie de estafas a riojanos que habían sido convocados a un supuesto trabajo vinculado al evento de Cosquín Rock (en Córdoba) continúa en etapa investigativa, a la espera de informes bancarios que resultan clave para reconstruir el circuito del dinero.
En el expediente hay tres personas detenidas: Juan Diego Díaz, Jeremías Gómez y Pablo Ricardo Guillermo Martínez, quienes hasta el momento no fueron indagados.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, la maniobra habría sido pergeñada por al menos dos personas que se presentaban como representantes de una empresa de la provincia de Córdoba y ofrecían trabajos temporarios con remuneraciones elevadas, una propuesta que atrajo a numerosos interesados, en muchos casos motivados por la necesidad laboral.
La abogada defensora de Martínez, Soledad Varas, le dijo a EL INDEPENDIENTE que su cliente también fue víctima del engaño y que su participación se limitó a actuar como un nexo, sin haber formado parte de la organización del fraude.
En paralelo, una fuente vinculada con la causa informó que Martínez fue cesado de sus funciones en el Municipio de la Capital días antes que se conociera el caso. Asimismo, se aclaró que el detenido posee en el ámbito privado un emprendimiento vinculado a servicios de seguridad que no guarda relación alguna con el Municipio ni con sus actividades institucionales.
Entre los denunciantes se encuentra Mónica Priscila, quien relató que conoció la propuesta a través de amigos y que varias personas de su entorno realizaron transferencias de dinero con la expectativa de viajar a trabajar.
Según su testimonio, los organizadores ofrecían contratos por unos 20 días con pagos elevados, lo que fue interpretado como una oportunidad laboral importante en un contexto de desempleo.
Sin embargo, con el paso de los días comenzaron las excusas, la postergación del viaje y finalmente el anuncio de que el trabajo no se concretaría, acompañado de promesas de reintegro que nunca se cumplieron. La damnificada también indicó que, al realizar la denuncia, descubrieron que existían otros grupos de personas en la misma situación, lo que permitió dimensionar la magnitud del hecho y derivó en las primeras detenciones.
INVESTIGACIÓN EN CURSO
La causa continúa en plena etapa investigativa y los informes solicitados a entidades bancarias serán determinantes para establecer responsabilidades y el destino del dinero transferido. Mientras tanto, los investigadores buscan reconstruir el mecanismo utilizado para captar a las víctimas y determinar si existen más personas involucradas en la maniobra, en un caso que expone cómo la promesa de empleo puede convertirse en un mecanismo de fraude que afecta a decenas de familias.