
El ministro brasileño de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elias Rosa, calificó este miércoles de ilegal el aumento arancelario impuesto el mes pasado por Estados Unidos a productos brasileños y afirmó que el Gobierno espera reducir sus efectos sobre la economía nacional hasta diciembre.
"El ‘tarifazo’ es ilegal", afirmó el ministro al referirse a las medidas comerciales adoptadas por Washington contra las exportaciones de Brasil.
Elias Rosa señaló que el Gobierno trabaja para reducir el impacto de los aranceles sobre las empresas y los trabajadores afectados, al tiempo que expresó su expectativa de que los efectos de las medidas puedan ser atenuados durante los próximos meses.
Las declaraciones se producen en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre Brasil y Estados Unidos, después de que Washington impusiera nuevas sobretasas a productos brasileños.
El Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva considera injustificadas las medidas y mantiene negociaciones con las autoridades estadounidenses para intentar revertirlas.
Brasil también puso en marcha el procedimiento previsto en su Ley de Reciprocidad Económica, que permite evaluar y eventualmente adoptar contramedidas frente a decisiones unilaterales de otros países que afecten la competitividad brasileña.
No obstante, el Gobierno ha reiterado que la negociación continúa siendo su prioridad.
La apertura del proceso de reciprocidad no implica automáticamente la aplicación de represalias, sino que constituye un instrumento para responder a restricciones comerciales y buscar una solución al conflicto.
Elias Rosa ha defendido que Brasil combine la búsqueda de un acuerdo con Estados Unidos con medidas de apoyo a los sectores afectados y una estrategia de diversificación de mercados para las exportaciones nacionales.
En este contexto, el Ejecutivo brasileño confía en que las medidas destinadas a proteger al sector productivo y ampliar las alternativas comerciales permitan reducir progresivamente el impacto de los aranceles estadounidenses hasta finales de año.
La disputa comercial se ha convertido en uno de los principales desafíos para el comercio exterior brasileño, particularmente para sectores con una elevada dependencia del mercado estadounidense.
Paralelamente, el Gobierno intensifica sus esfuerzos para abrir nuevos destinos a los productos nacionales y fortalecer sus relaciones comerciales con otros socios internacionales.