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Familias en riesgo y una situación que ya no permite más espera

La situación en el barrio "20 de Mayo" dejó de ser un reclamo aislado para convertirse en una emergencia, desde hace años, familias que viven a la vera del río Tajamar advirtieron sobre el deterioro del terreno y el peligro que representa para sus viviendas. Hoy, ese riesgo ya no es potencial es concreto.



Paredes que ceden, tapias que se desploman y fondos de casas que literalmente desaparecen forman parte de una escena que se repite tras cada lluvia, y las familias que viven allí decidieron cortar en la tarde de ayer una de las principales avenidas del norte capitalino.

Vecinos aseguran que el problema fue advertido en múltiples oportunidades, pero nunca recibió una solución de fondo. Incluso, sostienen que algunas intervenciones realizadas en la zona terminaron agravando la situación, favoreciendo la erosión del suelo.

Las últimas precipitaciones, con importantes registros de milímetros, profundizaron el daño y aceleraron el proceso de desgaste del terreno, dejando a varias viviendas en una situación crítica, donde varias de ellas en la noche del martes sufrieron el desprendiendo de una de sus paredes, quedan otras al filo del río.

Frente a este escenario, y cansados de la falta de respuestas, los vecinos decidieron salir a la calle. La protesta comenzó en el puente del río Tajamar, cercano a la calle Saadi del barrio 20 de Mayo. Pero con el correr de las horas se trasladó a un punto neurálgico la intersección de avenida 2 de Abril y Tajamar, una de las arterias más transitadas del sector. Allí, alrededor de las 17, las familias visibilizaron su reclamo ante automovilistas y transeúntes, en busca de una respuesta urgente por parte de las autoridades.

Durante la manifestación, Medios El Independiente pudo dialogar con algunos de los afectados, quienes expresaron una mezcla de angustia y enojo ante una problemática que según remarcan lleva años sin resolverse.

“Las casas se están cayendo”, señalaron, sintetizando en pocas palabras la gravedad de la situación. Actualmente son 18 las familias afectadas, pero el temor crece con cada lluvia.

Según las familias desde el Municipio ofrecieron alojamiento para algunas familias, mientras realizan los trabajos de recuperación, pero hay consenso por uno y otro motivo, por lo que al cierre de la edición aún la avenida permanecía cortada.