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Delimitaron el ingreso a una propiedad céntrica con canastos llenos de piedras

El fin de semana pasado fue para muchos habitués del lugar una sorpresa al regresar a los días normales de trabajo, se encontraron con unos esqueletos metálicos en cuyo interior se rellenó con piedras de gran tamaño que, al parecer, servirían como señalización de una playa de estacionamiento. Taxistas dijeron que hicieron el reclamo al municipio pero todavía no tuvieron respuestas.



“La ciudad de los naranjos” como la definición Ricardo Mercado Luna, sigue dando sorpresas a los vecinos de esta Capital, en particular a un grupo de taxistas que tienen su parada sobre la calle 25 de Mayo, frente a la Iglesia de San Francisco, a escasas dos cuadras de la Casa de Gobierno y a una de la Plaza 25 de Mayo.

Esto ocurre en pleno centro de la ciudad, donde el tráfico vehicular suele transformarse en un demonio del que muchos intentan huir en las horas pico. Calles como la 25 de Mayo o Pelagio B. Luna suelen volverse evitables en horarios escolares; esto ocurre pese a que, en su momento, se intentó trasladar las escuelas fuera del radio céntrico para evitar los enredos vehiculares.

La calle 25 de Mayo siempre tuvo la particularidad de conectar el norte de la capital con el centro. Ese sector se caracteriza por albergar edificios importantes de la historia riojana, como la iglesia de San Francisco, eje de las ceremonias de la religión cristiana apostólica romana, supermercados, Ajalar y un establecimiento escolar. En la esquina de 25 de Mayo y Abel Bazán y Bustos,  está localizada una de las paradas de taxis que, comúnmente absorbe la gran concurrencia de personas del sector, por lo que a diario registra un gran movimiento de usuarios.

A pesar de las luchas recientes por las actualizaciones de tasas y la llegada de las aplicaciones de transporte, hoy se encontraron con un problema más en su tradicional parada. Según pudo averiguar Medios El Independiente, el sábado pasado en horas de la noche, personas que serían propietarias de la playa de estacionamiento ubicada sobre la calle 25 de Mayo atornillaron y colocaron sobre la calzada, ganando varios metros a la calle, tres grandes canastos metálicos llenos de piedras. Estos servirían para delimitar la zona entre la parada de taxis, un garaje y la entrada a una playa de estacionamiento de motocicletas que funciona en la planta baja de una construcción abandonada.

El problema no solo lo deben soportar los taxistas que deben hacer milimétricas maniobras para no llevarse puesto esas defensas de piedras, sino también los transportistas, en especial los fleteros que deben descargar mercadería por las noches.

Uno de ellos comentó “tenemos inconvenientes para maniobrar, debido a que se redujo el espacio de viraje, poniendo en riesgo las unidades y causando las consabidas demoras”.

En el caso de los taxistas deben retroceder aún más de su delimitación permitida; ellos mismos señalan que se dificulta salir cuando hay varias unidades en espera. Esto llevó a reclamos ante los propietarios del inmueble, quienes respondieron con maltratos a las peticiones de retiro de estos cajones, cuya función principal aún se desconoce y lo lamentable que la municipalidad no ha tomado intervención alguna.

Este Medio consultó a uno de los inspectores municipal que suelen operar en la zona si tenían conocimiento de quien autorizó la colocación de esos paragolpes, a lo que respondió desconocer. Ahora bien, tanto vecinos y taxistas ignoran si existe autorización municipal, ya que los cajones metálicos cubiertos de piedra están en plena calle y para darles mayor seguridad fueron atornillados al piso, perjudicando el asfalto.

Por ello, pidieron respuestas inmediatas, ya que la estructura obstaculiza no solo a los taxis, sino también a camiones y otros vehículos que transitan por el lugar.