
Según el comunicado de la Oficina del Presidente, el acuerdo consolida una relación estratégica entre ambos países basada en la apertura económica, en reglas claras para el intercambio internacional, y en una mirada moderna de la complementariedad comercial.
El acuerdo tiene como objetivo reducir barreras arancelarias y no arancelarias, facilitar el comercio de bienes y servicios, modernizar los procedimientos aduaneros y promover la inversión en sectores estratégicos como la energía, los materiales críticos, la infraestructura y la tecnología. Este entendimiento reafirma la decisión del Gobierno Nacional de integrar a la Argentina al mundo, dejar atrás décadas de aislamiento y avanzar hacia una economía abierta, competitiva y previsible, que premie la inversión, el trabajo y la innovación.
La firma de este acuerdo, conseguido gracias a la visión aperturista y de integración regional del Presidente Javier G. Milei, y a su excelente relación con el Presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, es un pilar más que permite que hoy la Argentina vuelva a ser parte del mundo occidental.
Nuestro país se encuentra ante una situación única en su historia para recuperar el liderazgo global, tanto político como económico, y demostrar que la Argentina tiene todo para recuperar su grandeza de antaño.
El acuerdo será remitido al Honorable Congreso de la Nación para su correspondiente tratamiento, conforme a lo establecido por la Constitución Nacional. El Presidente de la Nación confía en que los legisladores entiendan la responsabilidad que tienen por delante para estar a la altura de esta oportunidad sin precedentes.