
En las últimas semanas de este primer mes del año y en las finales de 2025, las lluvias aumentaron considerablemente a diferencia de los periodos anteriores, acarreando viejos y conocidos problemas. Un inconveniente recurrente son las filtraciones en las viviendas, cuyo costo de reparación suele ser considerable en una época económicamente difícil.
Las lluvias intensas, tanto en esta capital como en el interior de la provincia representaron una grave amenaza estructural para los techos, provocando goteras, humedad, moho y riesgo de colapso por debilidad estructural. El estancamiento de agua, canaletas obstruidas, tejas rotas y fallas en sellados son los principales causantes de filtraciones que deterioran vigas y paredes, exigiendo reparaciones inmediatas y costosas.
Los grandes beneficios de las precipitaciones son la recarga de fuentes de agua como acuíferos, represas y diques, lo que garantiza el suministro de agua dulce para el consumo humano, la industria y la agricultura. Asimismo, impulsan los ecosistemas y permiten la limpieza y purificación del aire.
La provincia se encuentra en alerta, junto con otras jurisdicciones del país, por los incendios; en este contexto, las lluvias sirven de prevención para posibles focos ígneos al hidratar los suelos y bosques. Esto reduce drásticamente el riesgo de incendios forestales y combate la aridez, aliviando también la sequía en los campos. Por si fuera poco, actúan como un gran regulador del clima y el medio ambiente, ya que refrescan la atmósfera disminuyendo las altas temperaturas y rejuvenecen los ecosistemas, favoreciendo la biodiversidad.
“Los techos no aguantan”
A pesar de estos grandes beneficios, a veces las bondades del clima quedan en segundo plano frente a los problemas cotidianos. En la ciudad capital, ante las lluvias intensas, se ha vuelto común escuchar la frase “los techos ya no aguantan”, en referencia a las filtraciones que surgen en los hogares.
Estas filtraciones se deben a diversos motivos: revestimientos mal colocados, materiales desgastados por el paso del tiempo o daños causados por el viento y el granizo. Cualquiera sea el caso, las goteras o manchas de humedad se hacen presentes y es el momento de buscar soluciones.
La solución más conocida es la membrana, aunque siempre es necesario esperar condiciones climáticas secas para su colocación. Si bien existe la versión líquida, muchos eligen el tradicional rollo para solucionar los problemas de techado.
Otra opción es la pintura asfáltica, que sirve principalmente para impermeabilizar y proteger superficies como techos, paredes, maderas y metales contra la humedad y la corrosión.
Medios El Independiente recorrió ferreterías locales para relevar los costos de estos materiales. Los precios de la membrana en rollo parten desde los 40 mil pesos, dependiendo de su calidad. Por su parte, la membrana líquida en presentación de 20 kilos oscila entre los 70 mil y 150 mil pesos, mientras que la pintura asfáltica ronda los 55 mil pesos en adelante.
Identificar los problemas
Por lo tanto, es crucial aprender a solucionar eficazmente los problemas del techo durante la temporada de lluvias. Es importante abordar los problemas del techo con prontitud. Cuanto antes identifique y solucione estos problemas, menos daños sufrirá su hogar. Esto podría ahorrar a los propietarios no solo mucho estrés, sino también mucho dinero a largo plazo.
Los problemas comunes de los techos durante la temporada de lluvias son numerosos, cada uno con sus propias causas y soluciones. Uno de ellos son las goteras, a menudo causadas por agujeros, tejas faltantes o tapajuntas dañados. Si no se solucionan a tiempo, estas goteras pueden provocar graves daños por agua, como la aparición de moho y daños estructurales. Las inspecciones periódicas, especialmente después de lluvias intensas, pueden ayudar a identificar las goteras a tiempo y prevenir daños graves. El hundimiento del techo es un problema grave que puede ocurrir si la estructura se debilita debido a la exposición continua a la humedad. Este problema suele ser señal de un daño estructural grave y requiere atención inmediata.
También las tejas dañadas son un problema común durante la temporada de lluvias. Los fuertes vientos y las lluvias torrenciales pueden aflojar o desprender las tejas, dejando el techo vulnerable a goteras. Las inspecciones regulares del techo y el reemplazo oportuno de las tejas dañadas pueden ayudar a mantenerlo en buen estado durante la temporada de lluvias.
El mantenimiento
La importancia del mantenimiento regular del techo es fundamental. Los problemas del techo pueden agravarse rápidamente, especialmente durante la temporada de lluvias, y la negligencia puede causar daños considerables. Una pequeña fuga puede convertirse en un problema grave, provocando daños por agua en el interior de la casa, la aparición de moho y la inestabilidad estructural. El mantenimiento regular no solo ayuda a identificar posibles problemas a tiempo, sino que también prolonga la vida útil del techo, garantizando que su casa se mantenga seca y segura.