
El director del hospital Vera Barros, Gabriel Goitea, explicó que la medida responde a la situación financiera que atraviesa la provincia y a los ajustes que se vienen aplicando en distintos niveles del Estado. La custodia del lugar será asumida de manera provisoria por personal policial.
Como se pudo observar, días atrás, el reciente conflicto en el nosocomio capitalino sigue registrando decisiones importantes para la salud riojana. Cerca de 50 familias quedarían sin trabajo frente a la suspensión del servicio de seguridad.
En dialogo con Medios El Independiente, el director de la institución, Gabriel Goitea brindó más declaraciones al respecto y manifestó que "la verdad es que ninguno está contento con esta decisión, pero es por razones presupuestarias que no se puede seguir manteniendo el servicio privado de vigilancia dentro del hospital".
En ese sentido, remarcó que "el contexto económico condiciona las decisiones administrativas. Entendemos la situación de cómo está la provincia. Los ajustes vienen de arriba, nos vienen ajustando mucho desde Nación y todos estos ajustes se terminan sintiendo aquí", afirmó.
Goitea señaló que la determinación no fue sencilla para las autoridades provinciales. "Nuestro gobernador y nuestro ministro, por supuesto, no están para nada contentos con esta decisión, pero no podemos afrontar y mantener una empresa de seguridad por cuestiones presupuestarias", explicó.
Ante la salida de la empresa privada, la seguridad del hospital quedará a cargo de la Policía. Según informó el director, se trabajará en conjunto con la comisaría que tiene jurisdicción en la zona.
"Por el momento sería la policía la que custodie la parte interna del hospital", indicó. En ese marco, destacó el acompañamiento de la fuerza de seguridad.
"Agradecemos al comisario Montiveros, a los jefes y al jefe de Policía porque se han puesto a disposición", expresó. Finalmente, Goitea señaló que el objetivo inmediato es garantizar un clima de tranquilidad dentro del establecimiento. "La idea es que esto sea lo más pacífico posible y hay que velar por la integridad de todos", concluyó.
Presión de renuncia
Algunos de los recientes reclamos que tuvo el hospital fueron a raíz de la llegada de una nueva empresa de seguridad, lo cual habría provocado un conflicto con la entidad que ya estaba en servicio. Según declaraciones de referentes, trabajadores habrían sido presionados para renunciar a sus puestos de trabajo, bajo la promesa de ser contratados por la nueva organización.
Resta esperar para ver cómo se soluciona el conflicto, sin embargo, por lo mencionado por Goitea, no se contará con el servicio tercerizado de seguridad en el nosocomio.