
En plena crisis nacional, el sector vitivinícola argentino presenta una situación inusual, imitando el mismo problema en todo el mundo. El sobrestock del producto y la disminución del consumo en el mercado interno los lleva a una situación crítica. "Estamos buscando alternativas", dijo Javier Collovati, presidente de la Cámara de Bodegueros de La Rioja y gerente de la bodega Valle de la Puerta.
En diálogo con Medios El Independiente, Collovati expresó sobre la delicada situación del sector actualmente, “hay una situación en particular con el consumo del vino a nivel mundial, siempre la viticultura tuvo crisis que venían cada cinco años por exceso de vino pero muchas veces cuando estaba floja el mercado interno, podría exportar y asi nos cavamos el sobrestock de encima. Ahora se da una situación que el consumo de vino cayó a nivel mundial y hay sobre oferta de vino. Esto ocasiona que al haber disminuido el consumo del mercado interno, encuentres bodegas con mucho stock, hay poco movimiento y las bodegas están en una situación crítica. Se les avecina una nueva cosecha, y la gran mayoría de las bodegas no cuentan con los recursos para levantarla, para comprar insumos para elaborar el vino”.
Señaló que hay productores “que se están reconvirtiendo a medida que pueden, el que tiene un poco de espalda se cambia des uva para pasas, para olivos, yendo a otras actividades porque esto del sobrestock del vino, no hay otra manera de acomodarlo que reducir las hectáreas cultivadas”.
“Se le pide a la Provincia el acompañamiento mediante un crédito con el Banco Rioja, u otra herramienta que ellos consideren para que nos pueda ayudar a levantar la cosecha. Eso fue un poco de la reunión que tuvimos con el secretario de la Gobernación, Ricardo Herrera. Le planteamos si podíamos reflotar ese Fondo Rotatorio que era dinero que había gestionada por el sector y lo administra la Provincia”, graficó.
Ante la delicada situación y la búsqueda de una solución urgente dijo, “el productor se tendrá que reconvertir, y el que no pueda quedará en el camino. Estamos acostumbrados a las idas y vueltas del dólar, a las crisis internas, pero siempre teníamos una vía de escape. Ahora no hay donde escapar. Buscamos alternativas, viendo de hacer un poco de mosto con la uva, el que puede injerta la planta, buscar una uva para pasas y buscar otro mercado y seguir manteniendo la fuente de trabajo. Si abandonamos hectáreas en La Rioja quedará más gente desocupada y un montón de gente que rodea la actividad”, contó penosamente.