Diario El Independiente || Edición Digital
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30/03/22

Hoy empezamos

Transitamos juntos un nuevo camino, un camino que si logramos recorrerlo, habremos logrado lo que todos anhelamos en esta vida, sabiduría. Sabiduría para ser feliz, una felicidad que no pasa por la razón sino por el entendimiento pleno de saber amar.



Seguramente hemos leído infinidades de páginas para llegar a lo mismo, y sin embargo, aún  seguimos intentándolo, ¿por qué? Esa es la pregunta, ¿por qué  aún no he logrado llegar a ese equilibrio? ¿por qué no soy feliz? ¿por qué estoy bien un momento, y luego esa sensación desaparece?

Alguna vez, ¿intentamos compararnos con los iluminados?, alguna  vez tuvimos esa sensación de celosía por no poder tener la paz que ellos tuvieron y la serenidad para enfrentar la vida.

Cada día crecemos un poco más, en edad, en conocimientos, también debemos crecer en nuestro espíritu, imitando  a esas personas iluminadas cada día, despojándonos cada vez más un poquito de nuestras vanidades terrestres y sentirnos libres de las ataduras que impiden que seamos felices.

Y seguimos como siempre esperando ser felices después de algún acontecimiento o cuando consiga algo especial.

Seré feliz cuando me reciba. Seré feliz cuando me case. Seré feliz cuando me compre el auto 0 KM. Y así podemos hacer una lista interminable de formas que podríamos ser felices.

Y no sabemos o no recordamos que uno de los propósitos de nuestro paso por este planeta es: “ser Feliz”.

Vivimos todo el tiempo engañado por algún ser que se le ocurrió (por su mala suerte) decir que a este planeta venimos a sufrir y a pagar deudas. Cuando en realidad venimos a ser felices y a aprender.

Ningún padre enviaría a su hijo a ningún lugar a sufrir, por ende nuestro Dios, no nos enviaría a sufrir y padecer, sino a ser felices y a aprender.

Espero que hoy, tan sólo, puedas  tomar conciencia de querer empezar a ser Feliz. Y donde buscar la felicidad: muy simple, dentro nuestro, dentro de nuestro corazón.

 

Que tengas un maravilloso día y recuerda de sonreír

Buen Camino, feliz vida y un feliz andar.

¡SAWABONA!

(yo te respeto, yo te valoro, eres importante para mí)