
Este último sábado, se realizó en la localidad de Nacate, departamento Juan Facundo Quiroga, La Rioja, la señalización como Sitio Emblemático de Memoria el lugar donde se encontraba la vivienda de la familia Brizuela Valles, hogar donde creció Marcela Brizuela de Ledo, histórica referente de Madres de Plaza de Mayo y donde también compartió parte de su infancia y sus veranos su hijo Alberto Ledo, estudiante de Historia, militante popular y detenido-desaparecido por la última dictadura militar de 1976.
Durante el acto de memoria, se concretó la imposición del nombre de Alberto A. Ledo a la calle principal del barrio Banda Norte, incorporando así su legado y su memoria a la vida cotidiana de la comunidad.
Además, se rindió un especial homenaje a Marcela Ledo símbolo de lucha inclaudicable y a través de ella a todas las Madres de Plaza de Mayo que transformaron el dolor en lucha y en ejemplo de dignidad y amor.
Participaron del acto el intendente, Ariel Bejarano; el secretario de Derechos Humanos, Delfor Brizuela; el concejal, Guillermo Pérez; el secretario general de AMP, Rogelio De Leonardi, familiares, militantes de Derechos Humanos de toda la provincia, vecinas y vecinos de la comunidad.
Durante su discurso, Graciela hermana de Alberto, recordó los años de lucha de la familia y el significado de realizar el homenaje en un lugar tan ligado a la vida del joven. Allí transcurrieron las vacaciones familiares, rodeado de sus abuelos, tíos y primos, en un entorno que conservó un lugar especial en su historia. También se refirió a la reciente decisión de la Corte Suprema, que abrió una nueva expectativa para la familia después de años de reclamos.
Por su parte, Laura Ormeño Ledo habló en nombre de los sobrinos y recordó que crecieron imaginando cómo sería la voz y el carácter de su tío, a partir de las anécdotas que compartían familiares y amigos. Destacó el legado que dejó Alberto, vinculado al amor por el arte, la empatía, la solidaridad, el coraje y el compromiso con sus ideales.
Finalmente, el secretario de Derechos Humanos, Delfor Brizuela, también hizo uso de la palabra y subrayó la importancia de llevar las políticas de memoria, verdad y justicia a cada rincón de la provincia, incluso a las localidades más pequeñas. Señaló que es necesario que las comunidades conozcan estas historias y comprendan que las personas desaparecidas eran seres humanos con familias, afectos e ideales.
El funcionario sostuvo además que recordar a las víctimas del terrorismo de Estado implica reivindicar los valores por los que lucharon: la humanidad, el amor al prójimo y el compromiso con los demás.