
El Senado aprobó por una abrumadora mayoría los cambios a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, con el objetivo de que las designaciones y la remoción de los directores solo necesiten el aval de la cámara alta y mayoría absoluta.
Las reformas al texto votado por diputados fueron aprobadas con 66 votos contra dos, con lo cual superaron ampliamente los dos tercios, y ahora es muy difícil que la Cámara baja, que debe volver a tratar el proyecto con los cambios, pueda revertir la decisión adoptada por los senadores.
En cambio, la iniciativa fue aprobada en general 46 a 22 votos, que fueron aportados por la Libertad Avanza, UCR, PRO, Independencia, Provincias Unidas, Movimiento por Misiones, Despierta Chubut, la Neuquinidad y Moveré Santa Cruz.
El oficialismo debió ceder en uno de los puntos centrales de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) para conseguir los votos necesarios para aprobar el proyecto en el Senado y aceptó reducir de dos tercios a mayoría absoluta el requisito para designar y remover al presidente y los directores de la autoridad monetaria.
El cambio implica un retroceso respecto del esquema impulsado por el presidente Javier Milei y aprobado por la Cámara de Diputados, que establecía un fuerte blindaje para las autoridades del Central al exigir el voto de los dos tercios de ambas cámaras del Congreso para desplazarlas.
La sesión se abrió con quórum reglamentario de 37 senadores, y tras una cuestión de privilegio presentada por el senador radical Maximiliano Abad y un pedido de preferencia del legislador peronista Carlos Linares, comenzó el debate de la reforma del Banco Central.
Debate
Al abrir el debate, el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Agustín Monteverde, ratificó que "por un acuerdo" entre los bloques se modificará el texto votado en diputados para que la elección y remoción de autoridades corresponderá exclusivamente al Senado y que se deberá aprobar con mayoría absoluta.
La Cámara de Diputados estableció que los diez directores se elegirán por mayoría simple, pero para la remoción se requerirán los dos tercios, y que la votación se deberá hacer con el aval de los cuerpos legislativos.
Señaló que es necesario modificar la carta orgánica del Banco Central "por la tragedia en que nos sumió la permeabilidad de la ley orgánica del banco central entre el año 2003 y el año 2023" ya que fueron "20 años de saqueo institucional".
“Esta reforma devuelve al BCRA un mandato único: el de preservar el valor de la moneda y, también, sustituir la discrecionalidad política de los poderes de turno por reglas institucionales de largo plazo”, agregó.
Desde el peronismo, el senador Jorge Capitanich adelantó su rechazo al proyecto y propuso "discutir cuatro reglas en profundidad: una fiscal que tienda al equilibrio, una monetaria que tienda a la estabilidad, una cambiaria que tienda a la competitividad y una institucional que tienda a la calidad”.
En su discurso, Capitanich acusó al Gobierno de querer "usar las reservas para aumentar la oferta de divisas y mantener el tipo de cambio apreciado, y así tener un escenario electoral más favorable".
Por su parte, la senadora de Primeros los Salteños, Flavia Royon, dijo que "en líneas generales apoyo esta reforma de la Carta Orgánica del Banco Central porque compartimos el diagnóstico y camino, pero en la votación en particular no voy a acompañar los artículos 12, 13, 19 y 21 del dictamen"
Argumentó que no puede acompañar el artículo 13 porque "permite usar las reservas como garantías, incluido el oro, sin ningún tipo de límite, sin especificar qué se puede comprometer y tampoco se obliga a informar al Congreso”.
En el cierre del debate, José Mayans dijo que "acá se utiliza un relato para justificar este desastre que están por hacer con el Banco Central: la moral como política de Estado, que lo iba a pagar la casta y que iban a destruir el Banco Central. Ese relato cambió totalmente”
Advirtió que con esta reforma se "van a usar los depósitos de la gente y esto puede producir un corralito y corralón".
"Se van a robar el depósito de la gente", alarmó y vaticinó que "la gente va a comenzar a retirar los depósitos", generando un desbalance en los bancos del país.
Detalles
El Gobierno designará a los directores del Banco Central que tendrán un mandato de seis años, con la posibilidad de que tengan una reelección.
El Senado tendrá la exclusividad de avalar el nombramiento de los directores, que lo deberá hacer con mayoría absoluta.
La remoción se hará a pedido del Gobierno por determinadas causales y el Senado lo deberá avalar con la mayoría absoluta de 37 senadores.
El BCRA solo se concentrará en preservar el valor de la moneda y separado de las necesidades de financiamiento del Tesoro.
El proyecto también plantea eliminar funciones vinculadas con el direccionamiento del crédito y las políticas crediticias diferenciadas
Se habilita al Banco Central a utilizar sus activos y reservas (como oro, dinero líquido y títulos) como garantía colateral en operaciones propias, tales como la toma de financiamiento internacional o acuerdos de tipo REPO.