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La Provincia cerró el ciclo de capacitaciones sobre Chagas

Estudiantes avanzados y graduados de Medicina, Enfermería, Bioquímica, Farmacia y Trabajo Social participaron de una instancia de formación sobre el abordaje integral de la enfermedad. La propuesta busca mejorar la detección temprana, el acceso al tratamiento y la prevención de la transmisión congénita y vectorial.



El Ministerio de Salud de La Rioja y el Rotary Club Chamical cerraron la primera etapa del ciclo de capacitaciones sobre el abordaje integral de la enfermedad de Chagas con una jornada destinada a estudiantes avanzados y graduados de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR).
Participaron integrantes de las carreras de Medicina, Enfermería, Bioquímica, Farmacia y Licenciatura en Trabajo Social. La actividad estuvo orientada a incorporar esta problemática dentro de la formación profesional y brindar herramientas para su prevención, diagnóstico, tratamiento, seguimiento y control vectorial.
La capacitación estuvo a cargo de Héctor Freilij, médico infectólogo, pediatra y referente nacional en la temática, y de Cristian Bizzotto, responsable del área de Artrópodos y Animales Ponzoñosos. También participó la vicepresidenta del Rotary Club Chamical, Mónica Vaninetti.

Una enfermedad que vuelve a la agenda sanitaria
La secretaria de Gestión de Redes Integrales de Salud, Juliana Juárez, destacó el trabajo articulado entre el Ministerio de Salud, el Rotary Club y la universidad, y calificó la iniciativa como “un avance histórico” en el abordaje integral del Chagas. Asimismo, explicó que esta última jornada fue diseñada especialmente para estudiantes avanzados y graduados de la UNLaR.
Por su parte, la directora de Epidemiología, Zamara Marchi, informó que la actividad forma parte de una primera etapa de capacitaciones que también alcanzó a equipos del primer nivel de atención de Chamical, Chepes y Ulapes, además del Hospital de la Madre y el Niño.
“Volvimos a poner en agenda una problemática considerada una enfermedad desatendida por la Organización Mundial de la Salud. Es un hecho histórico que volvamos a ocuparnos de ella después de muchos años”, sostuvo Marchi.
La funcionaria señaló que la respuesta sanitaria debe contemplar todas las etapas de atención: el diagnóstico, el tratamiento, el seguimiento de las personas y el control del vector. Esta mirada permite abordar tanto la atención individual como las condiciones ambientales y sociales relacionadas con la enfermedad.

Herramientas para detectar una enfermedad silenciosa
La decana del Departamento Académico de Ciencias de la Salud de la UNLaR, Cecilia Sara Feryala, valoró la articulación entre la institución educativa, el Ministerio de Salud y el Rotary Club. Además, destacó la importancia de incluir el Chagas en la formación universitaria debido a que puede transitar sus primeras etapas sin manifestaciones evidentes y provocar posteriormente complicaciones cardíacas y digestivas.
“Ante todo, primero hay que visibilizarla. Existe el Chagas, existe el Chagas congénito”, afirmó Feryala, al remarcar la necesidad de que los futuros profesionales cuenten con conocimientos para favorecer la detección y el tratamiento oportunos.
La participación de estudiantes y graduados de diferentes disciplinas permitió trabajar la enfermedad desde una perspectiva amplia, que comprende no solo sus aspectos médicos y bioquímicos, sino también la prevención, la educación y el acompañamiento social de las personas diagnosticadas.

Una primera etapa de trabajo articulado
La jornada marcó el cierre de una primera instancia de trabajo conjunto entre las instituciones, que incluyó capacitaciones para equipos sanitarios y futuros profesionales, además de aportes destinados a mejorar el equipamiento y la capacidad operativa del laboratorio de referencia para Chagas.
En este marco, el gobernador electo de Rotary para el período 2027-2028, Ramón Ibáñez López, destacó el compromiso de la organización con las problemáticas sensibles de la comunidad y con el desarrollo de proyectos que produzcan cambios concretos en la vida de las personas.
También resaltó el papel de la educación en la prevención y la concientización. “La concientización tiene que involucrar no solamente al sector de la salud, sino también al educativo”, sostuvo.
La finalización de esta primera etapa permite avanzar hacia una respuesta integral basada en la formación, la detección oportuna y el trabajo articulado. El objetivo es que los futuros profesionales puedan reconocer la enfermedad, intervenir tempranamente y contribuir a garantizar la continuidad de los tratamientos y seguimientos.