
La tasa global de fecundidad disminuyó en Argentina a 1,2 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2,1, en un contexto mundial de reducción de la natalidad y una nueva investigación aporta otra perspectiva sobre este fenómeno: no se trata solamente de que las personas decidan tener menos hijos, sino también de que muchas no encuentran las condiciones necesarias para concretar sus deseos reproductivos.
Así lo demostró la primera encuesta nacional de intenciones reproductivas, desarrollada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina junto con la consultora Voices!, “Deseos reproductivos en la encrucijada. Motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja natalidad”.
El estudio fue presentado durante un encuentro al que accedió la Agencia Noticias Argentinas que contó con la participación de Paula Narváez, directora regional de UNFPA para América Latina y el Caribe, además de autoridades de gobierno, la academia, organizaciones de la sociedad civil y el sector privado.
La investigación reveló que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años todavía no alcanzó la cantidad de hijos e hijas que desearía tener si no existieran limitaciones de ningún tipo. Frente a la idea extendida de que las personas no quieren tener hijos o hijas, ese deseo continúa presente en una proporción significativa de la población.
“La caída de la natalidad no puede analizarse únicamente a partir de cuántos niños y niñas nacen. También debemos preguntarnos si las personas pueden decidir libremente si quieren tener hijos, cuántos y en qué momento. Los resultados muestran una distancia entre los proyectos reproductivos y las condiciones reales para concretarlos”, señaló Mariana Isasi, jefa de Oficina de UNFPA en Argentina.