
María Elena "Marilé" Coseano Angelelli, sobrina del Obispo Angelelli, fue una de las principales impulsoras de la causa judicial por el homicidio de su tío, Monseñor Enrique Angelelli, falleció recientemente a los años tras una vida dedicada a buscar verdad y justicia por el obispo mártir.
Marilé, fue una histórica querellante judicial del obispo mártir monseñor Enrique Angelelli. Dedicó décadas a impulsar la causa judicial para esclarecer el homicidio de su tío, ocurrido el 4 de agosto de 1976 durante la última dictadura militar argentina, logrando la condena de los responsables en 2014.
Marilé se fue habiendo cumplido el encargo de sus nonos Juan y Doña Celina, asumiendo la dura encomienda de reclamar Justicia.
Por su historia de vida, con sus padres separados, ella sin poder perdonar a su padre, Marilé encontró en su tío la respuesta, No juzgar: “Y todo el camino que recorrí junto a mi tío y junto a mis nonos, que me enseñaron tanto, no podía sentir eso, agaché la cabeza, le pedí perdón a Dios y más adelante logré reconciliarme con mi padre”. Otra de las cualidades que trajo a la memoria Marilé, en una entrevista, fue la gran confianza que tenía Monseñor Angelelli en la Providencia de Dios: “Dios proveerá».
Más personalmente, Marilé, contaba que su tío la casó y, en ausencia de su padre, fue a la vez su padrino. Era un tío alegre, chistoso, nos malcriaba, nos defendía cuando (con razón) nuestra madre nos retaba por alguna travesura.
Siempre fue muy cercano y disfrutaba de estar con su familia y aún después de asesinado se siente su presencia.