
Salvo la economía, el equipo de Núñez atraviesa una profunda crisis que no le permite tener un buen pasar en el Torneo Clausura y los hinchas ya están hartos.
River gastó más de 31 millones de dólares en este mercado de pases, incorporó figuras de jerarquía internacional y armó uno de los planteles más costosos del fútbol sudamericano.
Sin embargo, el comienzo del Torneo Clausura 2026 expone una realidad difícil de disimular: el equipo de Núñez todavía no convirtió un solo gol y es el único de la Liga Profesional que no sumó puntos después de tres fechas.
El "Millonario" perdió sus tres partidos por 1-0: ante Barracas Central, Gimnasia de La Plata y Rosario Central. De esta manera, acumula cero unidades, cero goles a favor y tres tantos recibidos.
Además, el dirigido por Eduardo Coudet es el único equipo del campeonato que todavía no pudo marcar en lo que va del certamen, y eso resulta preocupante.
El contraste con la inversión realizada en el mercado de pases es contundente: River incorporó a Nicolás Otamendi en condición de libre, mientras que desembolsó U$S 6.800.000 por Mauro Arambarri y U$S 340.000 por Giovanni González.
La dirigencia también pagó U$S 2.500.000 por Rafael Santos Borré y acordó el regreso de Lucas Beltrán mediante una cesión con un cargo de U$S 570.000 y una obligación de compra de €6.700.000.
La operación más importante fue la de Ángel Correa, por quien River acordó pagar U$S 15.000.000 por el 100% de su pase.
A esa lista se sumó Tobías Andrada, mediocampista de Vélez, por quien desembolsó U$S 6.000.000 para adquirir el 70% de su ficha.
En total, la dirigencia lleva gastados U$S 31.210.000 en esta ventana de transferencias, con la posibilidad de sumar nuevas incorporaciones antes del cierre del mercado.
Desde Núñez también siguen atentos a oportunidades por futbolistas como Franco Mastantuono, Esequiel Barco y Francisco Ortega.
Mientras el club continúa reforzándose, el equipo de Eduardo Coudet todavía no logró transformar esa inversión en resultados. River es último, no tiene puntos y, después de tres partidos, sigue sin convertir.