
¿El argentino sabe perder? Tal vez ante tantas frustraciones del país, es el fútbol aquello que le da una alegría incontenible, lo hace tener sentimientos de unidad y le permite sacar todo lo que tiene reprimido (y muchas veces con mucha bronca guardada). Por eso en primer lugar ante estos acontecimientos planetarios, que se hacen cada cuatro años, se van armando lo que ahora denominan cábalas.
Por Carlos Liendro.
Una nueva forma de superstición aceptada y adoptada hasta de una forma simpática. Los movileros locales (no los que estaban en Estados Unidos en el Mundial) se encargaban de preguntarles a la gente- antes de cada partido- qué cábala tenía. Ahí se escuchaba: sentarse en mismo sillón, verlo con la misma gente, comer una picadita, ir a comprar antes determinada comida y bebida, y las cosas iban subiendo acorde a cómo el seleccionado argentino seguía ganado. La tensión emocional, cambió cuando se jugó con Inglaterra. El DT de Argentina minimizaba la cuestión diciendo que ‘era un partido de fútbol’.
La memoria de los argentinos estaba ya sintonizada en la onda mundial, por la canción que en Qatar 2022 se inmortalizó; Donde los símbolos e identidades son muy fuertes. Desde Maradona a ‘los pibes de Malvinas que jamás olvidaré…’ (Muchachos). Para la mayoría de los argentinos con el triunfo sobre Inglaterra, ya se había ganado el Mundial. Así lo han hecho saber, a través de tantos agradecimientos al subcampeón 2026. La parte racional de quienes miraron el partido siguiente, han sabido reconocer que el rival (La selección de España), fue superior, y que se esperaba (en la ilusión final) que se llegara a los penales. Hasta allí no se había escuchado ninguna ‘conspiración mundial’ contra los argentinos. Los periodistas deportivos, que estuvieron allá (por Miami, Kansas City, Dallas, New York) afirmaron que al seleccionado ‘se le había terminado la nafta’. No lo decían desde una crítica despectiva, sino desde la comprensión en su rendimiento físico, las condiciones de sus fracturas, y de la edad (cuando comparaban promedio de edad entre selecciones). Pero decían que habían dado todo, y por primera vez se escuchaba que esos periodistas se ponían al unísono de acuerdo, en todo lo que habían dado. Hasta ellos mismos se criticaban cuando decían que nadie previó a España, sí esperaban de Francia, Inglaterra, y hasta Noruega en la final.
A partir de una serie de videítos (uno de Messi arengando antes de salir), el de algunos ‘influencers’ (ex director de un club, los que tiene impunidad para decir cualquier cosa por streaming, posteos con imágenes) comenzó una segunda etapa después de la derrota por 1 a cero (y habrá que agradecer otra vez al ‘dibu’, porque se pudo haber perdido por 4 a cero). Empezó a aparecer una catarata de comentarios que no tenía fin. Otra vez los periodistas deportivos (que no fueron al Mundial) medio enojados, comenzaban a desmentir que nunca han pensado que la selección fue para atrás: lo decían hasta como ofendidos, por todas las infamias que debían desmentir. ¿De dónde surgían estas historias?: de las redes sociales. Algunas tenían nombre y apellido, pero otras si no se paraba ‘la bola’ seguían creciendo, porque las siguen alimentando en la mentalidad de la gente, que debe volver al país real. La Argentina de los jubilados, la desocupación que sigue aumentando, las fábricas que siguen cerrando, las leyes que sirven para entregar las tierras a extranjeros que vengan a comprar. Por eso por un tiempo crecía otra forma de creencia irracional, sin ninguna evidencia. Solo son conjeturas y proyecciones de desconfianza y escepticismo. El listado es largo hasta llegar al absurdo. Desde que Tapia (presidente de la AFA) iba a ser detenido por el FBI, la amenaza a familiares de los jugadores, que por mostrar la bandera de Malvinas (luego del partido contra Inglaterra) iban a ser sancionados y no podrían jugar en 2030; y cada vez seguían subiendo las versiones, hasta que apareció otro factor (que tiene mucha influencia en lo emocional de las masas manipuladas).
Lo que se mostró apenas iba apagándose los otros rumores, de las teorías conspiradoras, fue la ‘campaña anti argentina’. Y esto ya tenía un halo a lo que sucedía en la dictadura en varios niveles (en negar para ocultar). En primer lugar, como ‘cerraban filas’ los comentaristas/ panelistas de las empresas que manejan medios; en como mezclan todo, y en como se sienten tocados. Especialmente cuando un actor estadounidense, escribió que ‘Argentina es un país racista’. Con mucha falta de datos no mencionó que aquí se exterminaron pueblos originarios para quedarse con sus tierras y que los descendientes de los esclavos traídos de África, los enviaron a la guerra contra el Paraguay en el siglo XIX.