
Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), encabezado por el doctor Carlos Laino, logró un importante avance científico al identificar propiedades analgésicas y regenerativas del Omega-3 frente al dolor neuropático crónico. El hallazgo abre nuevas perspectivas para el tratamiento de enfermedades neurológicas que actualmente cuentan con opciones terapéuticas limitadas. En diálogo con Radio Independiente, el especialista brindó detalles sobre la investigación y su impacto en la salud.
Respecto de los inicios de la investigación, Laino recordó que el trabajo comenzó alrededor del año 2008. “Hasta ese momento se conocía que el Omega-3 tenía un efecto antiinflamatorio, y lo que nosotros empezamos a estudiar fue su efecto analgésico”, comentó.
El investigador explicó que existen distintos tipos de dolor, aunque el objetivo de este estudio fue el dolor neuropático crónico. “Neuro” hace referencia a los nervios y “patía” a una enfermedad o afección. Se trata, por lo tanto, de un daño en los nervios que puede ser causado por diversas patologías, como la diabetes, tratamientos oncológicos, la esclerosis múltiple o traumatismos derivados de accidentes, entre otros.
En ese sentido, afirmó que actualmente no existen tratamientos completamente efectivos para este tipo de dolor y que los disponibles suelen presentar efectos adversos importantes.
Asimismo, detalló que las personas que padecen dolor neuropático presentan tres características principales: un nervio dañado, una mayor sensibilidad al dolor en comparación con otras personas y una condición denominada alodinia, que provoca dolor ante estímulos que normalmente no lo generarían, como el roce de la ropa sobre la piel.
“Observamos que, ante el tratamiento con Omega-3, esta sensibilidad disminuía. Pero lo que más nos sorprendió fue comprobar la reparación del nervio dañado”, destacó.
No obstante, advirtió que para avanzar hacia la etapa clínica será necesaria la colaboración económica de algún laboratorio que permita continuar con el desarrollo de la investigación.
Del trabajo participaron la bioquímica Florencia Noriega y dos estudiantes de Medicina que actualmente ya se encuentran recibidos. También colaboran investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), encabezados por la doctora María Eugenia Olivera, y profesionales del área de Farmacia, quienes trabajan en el diseño de nuevas formulaciones para optimizar la administración del Omega-3, como el desarrollo de cápsulas con características específicas.