
El Mundial de Fútbol y el primer triunfo de la selección de Argentina ofrecieron un momento emotivo y de satisfacción en fanáticos y los no tanto. Arropados con banderas, carteles, banderines, bufandas, gorros en celeste y blanco, los argentinos se refugiaron en cada hogar, a modo de alivio colectivo, para vivirlo con alegría pese a la crisis económica que desató el proceso de reformas libertarias en la estructura productiva del país.
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Son profundos los cambios sociales, económicos y culturales que se extienden en el mundo atravesados por ideologías que dividen a los pueblos. En nombre de esas ideas se atacan países, se eligen presidentes, se persiguen disidentes, se disponen censuras, se cancelan hechos o eventos, se ataca a otro sea vecino, amigo, migrante o compañero.
Cualquier hecho, opinión, personaje, expresión pública o privada, desde los importantes hasta los insignificantes se califican por las ideologías que hoy prevalecen: izquierda/zurda o derecha/gorila dividiendo sociedades, electorados, familias y grupos sociales primarios.
En ese contexto se ubican tanto los efectos de un asueto administrativo para festejar como los resultados del programa económico nacional. Las opiniones sobre el asueto por el triunfo de la selección de Argentina quedaron divididas. La voz cantante la llevaron los libertarios riojanos con posteos críticos. Lucas Amalfitano y Gino Visconti lo calificaron de inexplicable porque “la educación es el pilar fundamental de la sociedad y no se puede cancelar por una celebración”. No tuvieron mucha adhesión en los 180 comentarios, tanto que el 80 por ciento les recordaron el ajuste económico, la ley de financiamiento universitario y frases no menos irónicas: “deslomarse”, “pendrive”, “Libra”, “3%” que por sí solas dicen mucho. La concejala Luciana de León que ya milita abiertamente en LLA calificó el asueto de “vergüenza nacional porque La Rioja sale adelante trabajando no con medidas populistas”.
Uno en 365 días
La respuesta la dio la secretaria de Comunicación satisfecha por la repercusión nacional ya que desde La Rioja “siempre somos punta de lanza para distintos debates” así como el asueto los entretiene, los medios también deberían acordarse de “la inflación, salarios, consumo, tarifas y varias cosas bastante más importantes que pasan con mucha menos pasión. Hay quienes se preocupan más por un día de festejo que por todo lo que viene pasando los otros 364”.
Aunque, la respuesta muestra la doble vara con que los medios porteños abordan los temas, lo cierto es que el asueto provocó más de un inconveniente en organismos oficiales y en las familias -muchas ni se enteraron- por eso llevaron a sus hijos a la escuela o fueron a trabajar por una medida extemporánea, inoportuna por la hora en que se difundió.
Error político
Para algunos observadores fue un error político del gobierno de Quintela que sigue sin escuchar a la opinión pública ni responde a las demandas sociales; visión que parece bastante acertada. Sin embargo, hay otras interpretaciones como la que habilitó la secretaria de Comunicación al mencionar que, una vez más “La Rioja es tendencia nacional”, tal como lo fue la vuelta de los Chachos, decisión calificada de “caprichosa” por la oposición y de “rebeldía” por el gobernador aclarando que La Rioja no está en quiebra. Así como concitó mucha oposición también amplia difusión en el orden nacional. ¿Acaso son estrategias para mantenerse en la agenda pública nacional en vista de sus aspiraciones políticas?
Con las enormes distancias ideológicas que lo separan hay similitudes con el presidente Milei que mantiene al jefe de Gabinete Manuel Adorni, con las advertencias del costo político que asume y la probable pérdida de apoyo electoral.
Ambas actitudes ¿son estrategias electorales, es exhibición de un liderazgo firme o es soberbia autoritaria?
Mientras tanto
El programa libertario también se analiza a partir de la prevalencia ideológica. El gobierno nacional exalta el éxito de variables como nivel de inversiones, superávit fiscal y mega negocios con exportaciones en alza e importaciones en baja; en el otro extremo se cuestiona la baja de los ingresos de la población, la caída del consumo interno, la desaparición de fuentes laborales y la desfinanciación estatal en educación, salud y seguridad.
El éxito es compartido por los empresarios más poderosos del país por consolidar inversiones por sobre la expansión del consumo. Confían en la receta liberal y neoliberal: Primero inversión, después empleo, después salarios, después consumo. Lo que no precisan es en cuanto tiempo. Con la dictadura militar no se llegó a los 9 años y con el menemismo se agotó en una década sin que se produzca el ansiado “derrame” de la riqueza acumulada hacia el resto de la población.
La transición política de Argentina con periodos de economía de libre mercado y otros con fuerte intervención del Estado hace que los inversores extranjeros descrean de la continuidad de las políticas libertarias, por eso se aseguraron concesiones en minería, petróleo, energía o la hidrovía Paraguay-Paraná (circula el 80 por ciento de las exportaciones del país) por 25/30 años.
¿Cuánto y cómo, de toda esa riqueza, llegará a los argentinos? Por ahora las provincias con explotación minera de entre 20/30 años siguen últimas en índices de pobreza y desempleo. Que decir de Neuquén con Vaca Muerta, adonde llegan cientos de argentinos en busca de trabajo cada vez más tecnificado al punto que se prevé que ni siquiera necesitarán choferes por que la Inteligencia Artificial conducirá los camiones.
Un diputado provincial riojano de LLA sugirió que los despedidos del Parque Industrial migren al sur pese a que el gobierno neuquino advirtió que no hay trabajo para todos. Siguen así presente, dos visiones sobre los efectos de un programa económico.
En todos los ámbitos
La polarización ideológica se extiende a artistas, escritores, deportistas y hasta quienes eligen como disfrutar del ocio soportan descalificaciones según se mire desde la derecha o de izquierda al punto de imprimirle también una valoración o legitimidad moral que lleva los conflictos al extremo, sin posibilidades de diálogo ni márgenes de tolerancia.
No faltan las confusiones y así como la legalización del aborto, en Argentina y en el mundo, se logró en defensa del derecho a la mujer a decidir sobre su cuerpo como máxima expresión de libertad personal, hoy se cuestiona desde sectores que enarbolan el mismo concepto.
Se juzga, se condena o se justifican situaciones según sea el protagonista y la militancia con más saña a los del campo popular. Le pasó en estos días a la actriz y conductora Florencia Peña criticada -más por su abierta ideología política- que por la noticia falsa que dio sobre Messi. Las disculpas y rápida aclaración no detuvieron el ensañamiento y hasta el presidente de la Nación la tildó de inescrupulosa. Como dijo un internauta “si hubiera pena de muerte la condenaban”.
No fueron motivo de escarnio público, la conductora Mirta Legrand cuando dudó que el cadáver de Nestor Kirchner estuviera en el cajón o el periodista que le diagnóstico una enfermedad, desde un estudio televisivo, a CFK que ocupaba la presidencia; ni se condenó a otro periodista famoso de difundir que una figura mediática padecía leucemia cuando ni ella misma lo sabía. En cambio, Florencia Peña se vio obligada a renunciar a su trabajo.
En el mundo
Así la persecución de la derecha sobre la izquierda para imponer su modelo económico y cultural, no solo en Argentina sino en el mundo, llegó a su máxima expresión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump que declaró la guerra económica y bélica a los países con gobiernos populistas, de izquierda, comunistas o socialistas o con supuestos vínculos con el narcotráfico o terrorismo.
En América Latina amenazó a Brasil con los aranceles, anunció invasión militar a Cuba y Colombia y puso bajo dominio norteamericano a Venezuela para hacerse de petróleo barato. Pretendió anexar Canadá y Groenlandia y atacó con el arancelamiento a China comunista.
Siria, Yemen, Irak, Somalía y Nigeria sufrieron invasiones militares. Con Irán dijo que haría desaparecer en una sola noche “a toda una civilización”. Enfrentó al antiguo imperio Persa, que surgió 3.000 años antes de Cristo, ahora con casi cien millones de habitantes y una economía con exportación de hidrocarburos y fuerte control estatal. Casi tres meses después, un Trump derrotado firmó la paz, porque el mismo lo dijo, en pocos meses EEUU y el mundo se quedarían sin petróleo.
Hoy domingo, otra contienda electoral entre la izquierda y la derecha. Será en Colombia con un electorado dividido casi en mitades, aunque las encuestas le adjudican una mayoría mínima al candidato neoliberal tal como está ocurriendo en Perú.
El mismo panorama vivirá Argentina el año próximo; los libertarios confían en que el electorado ratificará el modelo económico; frente a una oposición que todavía no termina de exponer su propuesta.
En La Rioja, el debate pasa por esos extremos, aunque debería incluirse una variable sustancial: como crecer y desarrollarse en una provincia con recursos naturales muy escasos, salvo la minería que se ofrece no solo a largo plazo sino a riesgo de mineras con inversiones más que millonarias que no garantizan inversiones y desarrollo local, como se ve claramente en vecinas con avanzado proceso extracionista.