
La organización social Barrios de Pie instaló una olla popular frente al departamento donde reside el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el barrio porteño de Caballito, en repudio al presunto enriquecimiento ilícito del funcionario y en rechazo al cierre de planes sociales como el programa Volver al Trabajo, que afectó a casi un millón de beneficiarios.
La manifestación se concentró sobre la calle Miró al 500, donde se sitúa una de las propiedades del funcionario libertario y que, actualmente, es objeto de una investigación judicial que lleva adelante el fiscal federal Gerardo Pollicita, quien busca determinar si el patrimonio de Adorni puede ser justificado en base a sus ingresos.
La jornada se realizó bajo la consigna "mientras los comedores cierran, Adorni viaja en primera", donde denunciaron el contraste entre el ajuste social que implementa desde el inicio de su gestión el presidente Javier Milei, con el estilo de vida de los funcionarios y, particularmente, con los viajes al exterior que realizó el jefe de Gabinete junto a su familia.
Paralelamente, otros grupos como la Unión de Trabajadoras y Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) llevaron adelante concentraciones en el ingreso al country Indio Cua en Exaltación de la Cruz, donde el funcionario posee otra de sus viviendas.
“Las cuidadoras comunitarias sostenemos la vida en nuestros barrios: cuidamos a las infancias, acompañamos a personas mayores y garantizamos un plato de comida en contextos cada vez más críticos. Sin embargo, hoy lo hacemos sin salario, sin derechos y sin reconocimiento”, se quejó la referente de Barrios de Pie Norma Morales.
Y agregó: "Nuestros objetivos son visibilizar el trabajo de las cuidadoras comunitarias como trabajo esencial, exigir reconocimiento salarial y derechos laborales, denunciar el impacto real de las políticas de ajuste en los barrios populares de todo el país, instalar en la agenda pública el rol clave de la economía popular en el sostenimiento de la vida".
Esta serie de protestas se suman a la que se realizó el pasado 9 de abril, cuando estudiantes y docentes de la Universidad de Buenos Aires también habían convocado una olla popular y a brindar clases abiertas en la puerta de su domicilio en Caballito, donde exigieron la inmediata aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.