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COPEGRAF Ltda. celebra hoy los 55 años en defensa del trabajo colectivo

En el marco del aniversario N° 55 de la conformación de COPEGRAF como Cooperativa, según consta en el Acta Constitutiva, su actual presidente Julio Delgado repasó la historia personal dentro del diario, el valor del cooperativismo como forma de vida y los desafíos actuales que enfrenta el sector en un contexto económico adverso.



En el marco de los 55 años de la conformación de El Independiente como cooperativa, su presidente Julio Delgado reconstruyó su propia historia dentro del medio y reflexionó sobre el significado profundo del cooperativismo, una experiencia que —asegura— atraviesa toda su vida.

Su vínculo con el diario comenzó desde muy joven, en una familia humilde donde el trabajo era una necesidad cotidiana. Fue su hermano Carlos quien ya se desempeñaba en el diario como distribuidor y quien lo acercó por primera vez a la redacción.

“Éramos una familia muy humilde. No teníamos papá y mi mamá trabajaba todo el día. Yo prestaba servicio en una fábrica cuando se abrió una posibilidad de cubrir una vacante en corrección. Mi hermano me anotó para rendir el examen”, recordó.

De aquel concurso participaron más de treinta aspirantes. El examen fue tomado por quien entonces era director del diario, Leandro López Alcaraz, y tras una instancia final de prueba, Delgado fue seleccionado para incorporarse al área de corrección.

Ese ingreso marcaría el inicio de un camino que no solo sería laboral, sino también ideológico y formativo.

Con el tiempo, al convertirse en asociado, comenzó a profundizar en el conocimiento del cooperativismo. “Empecé a leer y a investigar qué significaba ser cooperativista. Después estudié, hice diplomaturas y tuve la oportunidad de viajar a Mondragón, en el País Vasco, para conocer esa experiencia”, señaló.

Memoria, silencio 

Uno de los momentos más significativos en su recorrido fue el descubrimiento de la historia silenciada vinculada a los hechos ocurridos en marzo de 1976, cuando el diario fue atravesado por uno de los episodios más duros de su historia.“En ese momento nadie hablaba. Era mala palabra. Yo no sabía quién era Paoletti, quién era Alfieri, quién era Schaller. No se hablaba de lo que había pasado en el 76”, expresó.

“Ese silencio —explica— tenía raíces profundas en el miedo y el dolor que atravesaron a quienes vivieron aquellos años”.

Fue a partir de una experiencia personal, durante una jornada cooperativa en Buenos Aires, cuando comenzó a investigar en profundidad los hechos y a reconstruir aquella memoria colectiva.

El proceso incluyó lectura de documentos y la asistencia a presentaciones públicas vinculadas a la historia del diario.

“Ese silencio nacía del miedo y del dolor. Incluso en los primeros años de la democracia todavía había temor. Pero investigar esa historia fue fundamental para entender quiénes somos”, sostuvo.

Cooperativismo en crisis 

En su análisis del presente, el presidente de COPEGRAF, Julio Delgado, advirtió sobre una tensión creciente entre el discurso oficial y la realidad del sector cooperativo.

Según explicó, “en la actualidad predomina una lógica individualista que promueve el emprendimiento aislado como salida a la crisis económica, en detrimento de las experiencias colectivas”.

“El mensaje que se está dando es que cada uno se convierta en emprendedor dentro de la economía popular: que haga su ropa, sus tortas, sus productos para vender. Pero no hay una política que impulse el trabajo colectivo, que proponga que cinco o seis compañeros se junten para producir y distribuir equitativamente los recursos y la riqueza”, sostuvo.

Para Delgado, esta dicotomía genera incertidumbre incluso dentro del propio movimiento cooperativo. “Uno se pregunta si es coherente decirle a alguien que forme una cooperativa cuando el discurso oficial va en otra dirección. Sin embargo, yo sigo creyendo en el cooperativismo. Creo que con militancia, con resistencia y con compromiso vamos a dar vuelta esta realidad”, afirmó.

El dirigente también señaló que “las dificultades económicas actuales afectan directamente a las cooperativas, incluso en su funcionamiento cotidiano”.
“Hoy estamos en una situación complicada. Si yo juntara a los compañeros y les dijera que la salida es sumarse como asociados, probablemente les estaría trayendo más problemas que soluciones. Porque hay exigencias fiscales, administrativas y económicas que hoy son muy difíciles de sostener sin recursos”, explicó.

Experiencias internacionales 

En ese contexto, Delgado puso como ejemplo experiencias exitosas en otros países, particularmente en España, donde el modelo cooperativo logró consolidarse como una alternativa económica real.

Recordó especialmente la experiencia de Mondragón, en el País Vasco, donde un conjunto de pequeñas cooperativas dio origen a un sistema productivo integral que hoy abarca múltiples áreas.

“Empezaron con micro cooperativas y hoy toda una ciudad funciona bajo ese modelo. Hay cooperativas de servicios, educación, industria y administración. Todo responde a una estructura colectiva que fue creciendo con el tiempo”, relató.

También mencionó iniciativas desarrolladas en Argentina que muestran caminos posibles cuando existe decisión política para fortalecer el sector.

“Hay experiencias donde los municipios promovieron que los servicios públicos se realicen a través de cooperativas, con inversión en formación y educación cooperativa. Eso demuestra que cuando hay políticas públicas claras, el modelo funciona”, indicó.

Desafíos por delante

A 55 años de la conformación cooperativa de El Independiente, el presidente, sostuvo que “el mayor desafío sigue siendo sostener el espíritu colectivo que dio origen al proyecto y proyectarlo hacia el futuro”.

“En un contexto económico adverso y con un escenario nacional que —según señaló— no prioriza políticas públicas orientadas al fortalecimiento del cooperativismo”, Delgado insistió “en la necesidad de recuperar la identidad del trabajo colectivo y reafirmar el compromiso con un modelo que, a pesar de las dificultades, continúa vigente”.

“El cooperativismo nace para siempre. Esa es su esencia. Pero nosotros sabemos que las personas no somos eternas, por eso tenemos la responsabilidad de transmitir esa experiencia y ese aprendizaje a las nuevas generaciones”, expresó.

Para el dirigente, “el aniversario no solo representa una fecha simbólica, sino también una oportunidad para reflexionar sobre el camino recorrido y sobre el rol que cumplen los medios cooperativos en la defensa del trabajo, la comunicación y la organización colectiva”.

A más de medio siglo de su constitución, “El Independiente continúa siendo una referencia dentro del movimiento cooperativo y del sistema de medios del país, una experiencia que —como remarcó Delgado— fue construida con esfuerzo colectivo, resistencia y convicción”.

“Yo sigo creyendo en el cooperativismo. Creo que con militancia, con compromiso y con resistencia vamos a poder dar vuelta esta realidad”, afirmó.

Así, a 55 años de su nacimiento como cooperativa, la historia de El Independiente no se presenta como un capítulo cerrado, sino como un proceso en construcción permanente, sostenido por generaciones de trabajadores que hicieron del trabajo colectivo no solo una herramienta económica, sino una forma de vida.

La crisis dentro del cooperativismo

Más allá de los factores externos, Delgado también planteó una autocrítica hacia el propio movimiento cooperativo, al que consideró “atravesado por una pérdida de identidad colectiva”.

“Creo que la raíz de muchos problemas está en que no nos reconocemos como sujeto colectivo. Nos miramos como empleados que cumplen horarios, pero no asumimos plenamente lo que significa ser cooperativistas”, reflexionó.

Para Delgado, recuperar esa identidad es fundamental para sostener el modelo a largo plazo y transmitir su valor a las nuevas generaciones.

“Tenemos que generar pertenencia y ofrecer herramientas para que existan políticas públicas que acompañen al cooperativismo. Sin eso, el sector queda debilitado”, advirtió.