
Los medios de Teherán revelaron que la situación está "bajo control" en una zona que despertó reiteradamente la preocupación de Rusia.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció hoy que la fuerza aérea del país atacó la mayor planta petroquímica de Irán en el condado de Assaluyeh, en la provincia sureña de Bushehr.
Declaró que Israel “acaba de atacar con fuerza la mayor planta petroquímica de Irán, ubicada en Assaluyeh”, y añadió que este importante complejo es responsable de aproximadamente el 50% de la producción petroquímica iraní.
El anuncio de Katz se produjo en un comunicado en video tras informes de medios iraníes sobre ataques a instalaciones energéticas en la zona.
Varias explosiones
La agencia de noticias semioficial iraní Fars informó que se escucharon varias explosiones debido a ataques estadounidenses e israelíes contra complejos petroquímicos.
Los medios iraníes revelaron que la situación está “bajo control” y que aún se están evaluando los daños causados por el ataque.
Este ataque se produjo después de ataques israelíes similares en marzo contra instalaciones petroquímicas, que desencadenaron ataques iraníes contra infraestructura de petróleo y gas en toda la región.
Rusia protestó en varias ocasiones por las consecuencias tóxicas para la región que podrían desencadenar los ataques a ese sitio, de acuerdo con informaciones de Xinhua que toma la Agencia Noticias Argentinas.
Irán informó que atacó un buque de asalto anfibio estadounidense y advirtió de represalias
Irán informó este lunes que atacó el buque de asalto anfibio estadounidense LHA-7 y advirtió que responderá con represalias “mucho más devastadoras” y de mayor alcance si se producen nuevos ataques contra sus objetivos civiles.
“Si se repiten los ataques contra objetivos civiles, las próximas fases de nuestras operaciones ofensivas y de represalia serán mucho más devastadoras y extensas”, afirmó un portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya.
Previamente, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, había amenazado con destruir la infraestructura civil de Irán si el estrecho de Ormuz permanece cerrado.
Por otra parte, Ali Akbar Velayati, asesor del líder supremo de Irán, advirtió el domingo que el frente de resistencia podría apuntar al estrecho de Bab el Mandeb.
“Si la Casa Blanca piensa en repetir sus errores, pronto se dará cuenta de que el flujo de energía y comercio global puede verse interrumpido con una sola señal”, escribió Velayati en redes sociales, insinuando un posible cierre de esta vía marítima.
El estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, es un punto estratégico clave para el tránsito marítimo entre el Atlántico, el océano Índico y el Mediterráneo.
A propósito, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y su homólogo iraní, Seyed Abbas Araghchi, llamaron el domingo al cese inmediato de los ataques contra infraestructura civil y energética, según lo informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.
Durante una conversación telefónica, los dos ministros reconocieron la importancia de suspender los “ataques imprudentes e ilegales” contra instalaciones civiles, industriales y energéticas, incluida la central nuclear de Bushehr.
Los cancilleres advirtieron que dichas acciones representan amenazas a la vida y la salud de los trabajadores de las centrales y que pueden conducir a un desastre radioactivo que afecta a la región en general.
Lavrov expresó la esperanza de que los esfuerzos de ciertos países para desescalar las tensiones alrededor de Irán tengan éxito y añadió que sería fundamental que Estados Unidos abandone el lenguaje de los ultimátums y regrese a las negociaciones.