
Juan Chade, secretario de la Asociación Riojana de Docentes Universitarios (ARDU), habló sobre el paro nacional universitario que se concretará desde este lunes 16 al sábado 21 de marzo. El Congreso Extraordinario de CONADU Histórica resolvió profundizar el plan de lucha en forma planificada frente al ajuste instrumentado por el gobierno nacional de Javier Milei y en reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
En comunicación con Medios El Independiente, Chade explicó “la CONADU Histórica resolvió un paro de una semana en función de que no hemos obtenido una respuesta por parte del Gobierno nacional con respecto a la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. También se fijaba que tenía que convocar a paritarias, tampoco lo hizo y no respondió a ninguno de los reclamos. Lo único que nos dijeron es que nos iban a dar un incremento del 12 por ciento en tres cuotas. Pero el desfasaje que nosotros estamos reclamando, es de un 52 por ciento, no se acerca en nada”.
Sostuvo que la medida de una semana, “fue la propuesta más leve de todas, en comparación de otra que era por tiempo indeterminado y por pocos votos. Por eso se decidió un paro por una semana a partir de hoy, y otra semana más en caso de no responder el Gobierno desde el lunes 30. Este mes habría dos paros”.
Chade en la entrevista añadió que en caso de no recibir una respuesta contundente, habrá marchas, la instalación de carpas, para visibilizar el conflicto que hasta hoy no encuentran solución, ni una propuesta razonable.
“Desde hace dos años venimos reclamando, y no hay una propuesta ni siquiera para sentarnos a discutir. Lo único que hay otorgamiento de incrementos salariales en forma unilateral, que son de menos de un 50 por ciento de la inflación, y en algunos meses ninguno”, sostuvo.
Con este panorama, Chade dijo “si sigue de esta manera será peor. Porque si comenzamos con 48 horas, en algunos casos 24, ahora por una semana, seguramente en algún momento vendrán marchas, que sea por tiempo indeterminado. Algunos estamos tratando de ser bastante prudentes y no perjudicar al estudiante. No queremos llevar al extremo. No es solo un reclamo salarial, sino que es un reclamo de presupuesto universitario donde los salarios impactan en las obras sociales, en otras cuestiones como equipamientos, laboratorios, trabajos de investigación, extensión, becas para estudiantes”.