
Mercado Libre rechazó la suba del impuesto a los ingresos brutos que se aplicó en distintas provincias porque aseguró que perjudica a consumidores y pymes. Pidieron reducir la carga impositiva y priorizar familias, pymes y productores. Ualá respaldó la postura.
En un comunicado de prensa, la empresa expresó que “La reciente suba del impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB) en Santa Fe y otras provincias, afecta a consumidores y PyMEs, encareciendo productos y servicios y poniendo en riesgo miles de negocios que sostienen la economía local”.
Mercado Libre consideró que “Este impuesto es injusto: grava el total facturado, no las ganancias, y genera un efecto cascada que aumenta los precios” y “su gestión impone costos administrativos innecesarios que frenan el crecimiento de los comercios”.
Por otra parte, expresó que “en lugar de avanzar hacia un sistema impositivo más simple y justo, estas medidas perjudican a quienes producen, comercian y consumen”.
“Desde Mercado Libre creemos que es hora de reducir la carga impositiva y priorizar a las familias, PyMEs y productores para impulsar el desarrollo económico”, finalizó el comunicado.
El fundador y CEO de Ualá, Pierpaolo Barbieri, respaldó el reclamo. El emprendedor reposteó el comunicado en X y acotó: “Banco”. Previamente, había publicado que “Me parece absolutamente loco que haya provincias que SUBAN Ingresos Brutos para billeteras, como si quisieran desincentivar la digitalización e incentivar el trabajo en negro”.
Luego, Ualá sacó su propio comunicado en el que expresa que la “creciente presión impositiva de Ingresos Brutos en distintas provincias está ahogando el acceso al crédito y al consumo en la Argentina. En lugar de fomentar un entorno de crecimiento y competitividad, Ingresos Brutos incrementa los costos de producción y servicios, lo que impacta negativamente tanto en los consumidores como en los negocios locales”.
Por su parte, la Cámara Argentina Fintech, que reúne a Mercado Libre, Ualá, Lemon, Bitso y Naranja X, entre otras compañías, expresó que “Hoy, el único freno a la digitalización de la economía es el peso fiscal que se aplica sobre las personas y comercios que optan por pagar o cobrar con medios electrónicos. Las herramientas existentes, disponibilizadas por múltiples actores del sistema financiero tecnológico, han demostrado ser accesibles, de uso sencillo y de adopción masiva. No es un tema de disponibilidad ni capacidad de uso, sino de viabilidad ante la carga tributaria”.