
En la mañana de este viernes culminaron las solemnes fiestas de verano en honor a San Nicolás de Bari y el Niño Alcalde. Ante un importante número de peregrinos, promesantes y público en general, la ceremonia se realizó en el paseo principal de la ciudad.
Pasadas las 11:00 horas de hoy se concretó la ceremonia que pone punto final a las fiestas de verano en honor a las imágenes sagradas de San Nicolás de Bari y Divino Niño Alcalde.
Los riojanos se ubicaron por calle San Nicolás y 25 de Mayo frente a la Catedral y Casa de Gobierno para ser partícipes de la ceremonia.
Bajo el rayo del sol, los ciudadanos nuevamente fueron testigos de la festividad religiosa, renovando su fe como cada año, y esperando que sus suplicas sean escuchadas y cumplidas próximamente por las imágenes benditas.
Emotivo momento se vivió cuando el Niño Alcalde luego de las tres genuflexiones, reconocimiento, adoración a su imagen y renovación de autoridades, regresó nuevamente a su casa sagrada en compañía de San Francisco Solano.
Por su parte, San Nicolás de Bari retornó a la Catedral para custodiar la Provincia desde lo más alto de la Basílica.