Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

¿Cómo cuidar tu alimentación en las fiestas de fin de año?

La Navidad es una época de celebraciones y abundante comida. Sin embargo, es fundamental mantener un equilibrio adecuado para disfrutar de las fiestas sin poner en riesgo la salud. Desde la Coordinación de Nutrición del Ministerio de Salud de La Rioja, brindaron a El Independiente Digital, algunos consejos prácticos para cuidar tu alimentación durante estas festividades.



¿Cómo cuidar tu alimentación en las fiestas de fin de año?

La Navidad es una época de celebraciones, reuniones familiares y, por supuesto, abundante comida. Sin embargo, es fundamental mantener un equilibrio adecuado para disfrutar de las fiestas sin poner en riesgo la salud. Desde la Coordinación de Nutrición del Ministerio de Salud de La Rioja, brindaron a El Independiente Digital, algunos consejos prácticos para cuidar tu alimentación durante estas festividades

  1. Moderación en las porciones

Es fácil dejarse llevar por la variedad de alimentos en las cenas y almuerzos navideños. Asegúrate de servírtelas en porciones pequeñas y evitar comer en exceso. Disfruta de todos los platos, pero con moderación, para evitar un exceso calórico.

  1. Equilibrar los tipos de alimentos

Las comidas navideñas suelen ser ricas en calorías, grasas y azúcares. Intenta equilibrar las opciones con alimentos frescos, como ensaladas, frutas y verduras. Incluye proteínas magras, como pescado o pollo sin piel, en lugar de carnes más grasosas.

  1. Hidratación adecuada

Es común consumir bebidas alcohólicas durante las fiestas, pero no olvides mantenerte bien hidratado con agua. Además, el agua ayudará a reducir la sensación de hambre y a controlar el consumo excesivo de alimentos.

  1. Evitar el consumo excesivo de dulces

Los postres y dulces navideños, como turrones y pan dulce, suelen ser muy calóricos. Limita la cantidad de dulces y elige opciones más ligeras, como frutas frescas o postres bajos en azúcar.

  1. Mantenerse activo

Mantén tu nivel de actividad física o mantente en movimiento. Un paseo después de la comida, bailar o realizar alguna actividad ligera puede ayudarte a digerir mejor los alimentos y a mantener un equilibrio energético.

  1. Controlar el consumo de sal

Las comidas navideñas suelen ser altas en sal, lo que puede contribuir a la retención de líquidos y aumentar la presión arterial. Opta por preparar platos con hierbas y especias naturales, y limita el uso de sal añadida en las recetas.

  1. Prevenir el "comer emocional"

Las fiestas pueden generar emociones intensas, lo que a veces nos lleva a comer en exceso como una forma de lidiar con el estrés o las emociones. Trata de identificar las señales de hambre real frente a las ganas de comer por ansiedad. Practica la moderación y come de forma consciente.

  1. Comidas livianas antes de los eventos

Si sabes que vas a tener una gran comida, consume algo ligero y saludable antes, como una ensalada, una sopa de verduras o un yogur natural. Esto te ayudará a reducir el hambre y evitará que comas en exceso durante la fiesta.

Las celebraciones navideñas son un momento para disfrutar con familia y amigos, y no deben convertirse en una fuente de preocupación para tu salud. Con moderación, atención a las porciones y la elección de alimentos equilibrados, puedes disfrutar plenamente de estas fiestas sin comprometer tu bienestar físico. La clave está en el equilibrio y la toma de decisiones conscientes.

 

Sugerencias para reducir la ansiedad:

  • Evita colocar fuentes con abundante comida en la mesa; opta por platos individuales.
  • Evita el uso del celular durante la cena y disfruta conscientemente de las comidas.
  • Mastica despacio: esto previene la indigestión o malestar estomacal y favorece la saciedad.
  • Prefiere entradas con vegetales frescos y sin aderezos.

 

Recomendaciones Post-fiesta de Navidad:

  • Hidratarse bien: Bebe suficiente agua para rehidratarte y ayudar a la digestión.
  • Comer ligero: Opta por alimentos fáciles de digerir, como sopas, ensaladas y proteínas magras.
  • Actividad física moderada: Realiza caminatas suaves o ejercicios ligeros para mejorar la circulación y digestión.
  • Controlar porciones: Come porciones pequeñas y balanceadas para restablecer tu rutina alimenticia.
  • Reducir azúcar: Evita excesos de azúcar y opta por frutas frescas.
  • Consumir fibra: Prioriza alimentos ricos en fibra para mejorar la digestión como (frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, otros).
  • Escuchar al cuerpo: Come solo cuando tengas hambre real y respeta las señales de saciedad.
  • Descansar: Asegúrate de dormir entre 7 a 8 horas diarias para recuperarte
  • Evitar el "comer emocional": Busca otras formas de relajarte si estás estresado o emocionalmente afectado.
  • Planificar tus comidas: Organiza tus alimentos para mantener el equilibrio nutricional.