
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, ha oficializado un aumento del 80% en los sueldos de los diputados nacionales. La medida, que será firmada exclusivamente por Menem, se tomó tras una serie de reuniones con los presidentes de los bloques opositores. Este incremento se pagará en tres cuotas, poniendo fin a un congelamiento de seis meses en las dietas de los legisladores.
Actualmente, los diputados perciben sueldos que no alcanzan el millón y medio de pesos netos, significativamente menores a los de los senadores nacionales. Las dietas no se habían modificado desde noviembre del año pasado. Menem buscó el respaldo de los jefes de bloques opositores para esta propuesta, sin embargo, enfrentó resistencia. Unión por la Patria, la UCR, y sectores de Hacemos Coalición Federal solicitaron un aumento mayor para equiparar las dietas con las de los senadores.
Según informó la agencia periodística Noticias Argentinas, Hacemos Coalición Federal expresó su desacuerdo con la propuesta de Menem, argumentando que el incremento del 80% en tres cuotas no se ajusta a la inflación acumulada desde que asumió el presidente Javier Milei, la cual ya alcanza el 127%. Además, manifestaron su descontento con la notable diferencia entre los sueldos de los diputados y los senadores.
La controversia sobre las dietas comenzó en febrero, cuando los presidentes del Senado, Victoria Villarroel, y de Diputados, Martín Menem, aprobaron un aumento del 28% para los legisladores de ambas cámaras, siguiendo las normas de enganche de las dietas con los sueldos de los trabajadores del Congreso. Sin embargo, esta medida fue revertida tras las críticas del presidente Javier Milei.
Con el nuevo aumento, los diputados, que actualmente perciben un promedio de un millón trescientos mil pesos, podrían llegar a recibir dos millones doscientos mil pesos. Este cálculo excluye ítems adicionales como el desarraigo de 300 mil pesos que reciben los legisladores del interior del país. Estos diputados han señalado que sus dietas actuales no son suficientes para cubrir los gastos de alojamiento y otros costos en Buenos Aires, mientras mantienen sus residencias en sus provincias de origen.
Este incremento busca ajustar los ingresos de los diputados a la realidad económica actual y mitigar las diferencias salariales con los senadores, aunque sigue generando debate y controversia entre las distintas fuerzas políticas del país.