Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

10/03/21

La realeza británica tratará las acusaciones de racismo de Enrique y Meghan "en privado"

La reina Isabel II respondió públicamente a las acusaciones del príncipe Enrique y su esposa Meghan, luego de que ambos afirmaran en un entrevista televisiva que un miembro de la familia real mostrara "preocupación" por el color de piel que tendrían sus hijos.



La familia real británica inició su contraataque frente a las acusaciones de racismo lanzadas por el príncipe Enrique y su esposa Meghan Markle, tras dejar claro que éstas no se aceptarán sin discusión.

La muy esperada declaración de la reina Isabel II, difundida por el palacio de Buckingham este martes, aseguró que "toda la familia se entristece al conocer lo difícil que han sido los últimos años para Enrique y Meghan" y que se toma "muy en serio" las acusaciones de racismo vertidas por Meghan, y se comprometió a que sean tratadas "por la familia en privado".

Esta cuidadosa elección de las palabras "sugiere que la familia no está de acuerdo con todo lo que han dicho los duques de Sussex", afirmó este miércoles el periódico conservador The Daily Telegraph, según un cable de la agencia AFP.

"Aunque la declaración, como se esperaba, subraya el amor de la familia por Enrique y Meghan, el resultado final es más fuerte de lo que muchos habían imaginado", aseveró The Times.

Según varios diarios, la soberana -de 94 años- se dio tiempo para pensar su respuesta antes de hacerla pública luego de más de 36 horas después de la difusión de la entrevista que la pareja dio a la presentadora y conductora televisiva estadounidense Oprah Winfrey.

La emisión, que recuerda a una entrevista otorgada en 1995 a la BBC por la madre de Enrique, la princesa Diana, donde reveló sus problemas de bulimia y las infidelidades en su matrimonio, sumió a la casa real en una crisis de iguales o mayores proporciones.

En casi dos horas de confesiones íntimas, vistas por unos 50 millones de televidentes en todo el mundo, Meghan y Enrique afirmaron que algún miembro de la familia -que no fueron ni la reina ni su esposo Felipe, de 99 años- expuso su "preocupación" por el color de piel que tendrían sus hijos, ya que la madre de Meghan es negra.

Fuente Telam