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El avión equipado para proteger a Trump en caso de guerra nuclear

Video. Denominado E-4B “Doomsday”, el Boeing 747 es la sombra del Presidente Trump cuando se encuentra en el Air Force One..



La escalada de tensiones entre las principales potencias del mundo, con la latente amenaza de un nuevo conflicto bélico a punto de estallar, ha puesto nuevamente el foco en el poderío bélico de cada nación para defender a su territorio, ciudadanos y sobre todo a sus mandatarios en caso de ataques ofensivos.
 
Dentro del insuperable arsenal de las Fuerzas Armadas de los EEUU se destaca el E-4B conocido como "Doomsday" por la expresión inglés que refiere al día del juicio final, un Boeing 747 adaptado para ser la sombra en todos momento y lugar del Air Force One y que tiene entre sus capacidades la posibilidad de operar un comando militar desde el aire en caso de estallar una guerra nuclear.
 
Existen un total de cuatro aeronaves E-4B que vienen siguiéndole el rastro a los presidentes de los EEUU desde 1975, sobre todo en viajes intercontinentales. El complejo equipamiento a bordo, del que no se conocen grandes detalles por obvias razones de seguridad, permite que el Comandante en Jefe y los oficiales máximos del Ejército – entre los que se encuentran el Secretario de Defensa James Mattis – puedan continuar ejerciendo sus funciones en caso de una emergencia nacional.
 
La flota de E-4B ha cobrado mayo protagonismo desde la asunción del Presidente Trump, convertidos en una herramienta indispensable en el contexto político actual de latente tensión entre las grandes potencias nucleares.
 
Las vitales aeronaves cuentan con capacidades únicas que no pueden ser duplicadas por ninguna otra aeronave de la Fuerza Aérea hoy en funcionamiento, entre las que se encuentran la posibilidad de comunicarse con cualquiera donde sea que se encuentre en el mundo, aun cuando en tierra todo método de conexión haya sido inhabilitado.
 
Entre las curiosidades de los E-4B se destaca su instrumentación analógica, algo que a primera vista parecería completamente desactualizado en la era digital, pero que resulta menos vulnerable a posibles ataques electromagnéticos que inhabilitarían a los sistemas computarizados.
 
Otro de las curiosidades de ingeniería que han sido inmortalizadas en la pantalla grande de la mano de filmes como "La Suma de Todos los Miedos" es la posibilidad del E-4B de repostar combustible en pleno vuelo mediante una entrada en la parte superior del fuselaje, donde se encuentra la característica joroba del Boeing 747 que en las versiones de pasajeros aloja a la sección de "Primera Clase".