
El canto "Yo soy el camino firme" fue seleccionado para el momento de la comunión en la celebración que presidirá el papa León XIV. En diálogo con Radio Independiente, el contador Pablo Aguilera recordó la trayectoria del sacerdote cordobés que desarrolló gran parte de su labor pastoral en La Rioja y destacó su humildad, sus conocimientos y su vocación musical.
La música religiosa riojana tendrá una presencia especial en la celebración que presidirá el papa León XIV, con la interpretación de “Yo soy el camino firme”, una composición del padre Lorenzo González cuya letra está basada en el Evangelio y fue adaptada por Beatriz (Betty) Aguilera.
La noticia fue recibida con emoción por familiares y allegados al sacerdote, cuya obra musical y pastoral dejó una huella en distintas comunidades de la provincia.
En su relato, el contador Aguilera, quien mantuvo una estrecha relación con el padre González, compartió recuerdos de su personalidad y de su paso por La Rioja. Según comentó, el sacerdote desarrolló su tarea pastoral en localidades como Vinchina, Villa Unión, Chilecito y la capital, donde estuvo vinculado a la iglesia de la Inmaculada.
Al describirlo, destacó especialmente su humildad y su capacidad para escuchar. Señaló que era una persona de amplios conocimientos, tanto en cuestiones religiosas como en economía y política, aunque no acostumbraba a exhibirlos.
“Era una persona que sabía de muchos temas. Tenía un amplio conocimiento, pero escuchaba con atención a quien se acercaba a preguntarle”, recordó. También subrayó que tenía la capacidad de adecuar sus respuestas al interlocutor, ya fuera un niño, un anciano o un estudiante universitario.
Aguilera consideró que, en ocasiones, su carácter reservado podía confundirse con falta de conocimientos, cuando en realidad respondía a una profunda convicción de humildad. “No era humildad por falta de conocimiento. Era humildad por conocer la doctrina de Cristo”, expresó.
Otro de los aspectos que recordó fue su vínculo con la música. Según contó, el padre González tenía facilidad para tocar el piano y podía interpretar desde melodías clásicas hasta zambas y chacareras. Sin embargo, su mayor dedicación estaba puesta en la creación de composiciones religiosas.
Su interés por la música litúrgica también respondía a la intención de acercar las celebraciones a las expresiones populares, siguiendo los lineamientos del Concilio Vaticano II, que promovió la adaptación de la liturgia a las distintas culturas.
En ese camino, encontró un punto de encuentro con Beatriz Aguilera, hermana del entrevistado, quien dedicó alrededor de 40 años a la formación de catequistas en Chilecito, tarea que alcanzaba también a jóvenes provenientes de Vinchina y Villa Unión.
A su vez, recordó que pudo conocer un importante repertorio del sacerdote y mencionó la existencia de una publicación que reunía alrededor de 40 composiciones propias, con sus respectivas letras y partituras musicales.
Durante la entrevista, el contador también recordó la devoción del padre González por el Cura Brochero. Contó que el sacerdote solía entregar medallitas del religioso cordobés, incluso antes de su canonización, y que en una oportunidad le obsequió una durante un problema de salud, acompañándola con el pedido de difundir su obra y su devoción.
Al finalizar, Aguilera manifestó su emoción por la posibilidad de que una composición del sacerdote sea interpretada durante la misa papal. Consideró que se trata de un reconocimiento significativo para quien entregó gran parte de su vida a la tarea pastoral en La Rioja.