
La fría jornada de este sábado no fue obstáculo para integrantes de cooperativas de la provincia que participaran de un taller planteado por Cooperativas Unidas y Organizadas de La Rioja donde se debatió la difícil situación que atraviesa el sector compartiendo experiencias. La visibilización de lo que se hace y lo que falta junto con la participación son claves para reforzar al sector fue la conclusión.
En círculo y alrededor de un gran brasero para combatir el frío y horizontalizar la participación, asociados y dirigentes de cooperativas y otros colectivos sociales que persiguen los mismos objetivos, comenzaron a describir la organización a la representaban y las acciones. Coincidió con el primer sábado de julio que Naciones Unidas dispuso se conmemorara el Día Internacional de las Cooperativas.
Así hablaron los representantes de las cooperativas Unión y Trabajo de atención a adultos mayores; La Riojana de servicios sociales, La Flor de producción rural; Selius de electromecánica e internet; La Sauceña de dulces regionales, COPEGRAF de Medios El Independiente, Recuperar de reciclado, Rural de productos hortícolas, Algarrobita de pañales ecológicos y otras que están en la búsqueda de reorganizarse. También contaron sus experiencias integrantes de organizaciones sindicales que ofrecen servicios a sus afiliados como la CTA (Confederación de Trabajadores Autónoma), Sevilar (Vivienda) y Empleadas Domésticas entre otras.
Asociados y dirigentes tuvieron la oportunidad para expresarse, dar a conocer sus posturas aún críticas hacia las acciones que se realizan en el marco de la economía social y que no dan los resultados esperados. Se hicieron propuestas de trabajo y se delinearon los reclamos más urgentes hacia el funcionamiento interno de cooperativas, mutuales, asociaciones, federaciones y confederaciones que las agrupan como también hacia los estamentos tanto del gobierno provincial y el nacional.
“Son trabajadores”
Se dejó en claro que los integrantes de las cooperativas incluso los emprendedores deben reclamar sus derechos como trabajadores organizados porque la tradicional visión de que son patrones o propietarios de su fuente laboral permite la pérdida de derechos. Fue clave la definición sobre que “mientras nuestro trabajo genere producción con el propósito de venderlo, nosotros somos trabajadores” con los derechos que tiene el sector laboral.
Se planteó la necesidad de dar visibilidad a los principios cooperativos y reforzar la resistencia a un modelo económico nacional que desplazó a las organizaciones cooperativas de las políticas públicas y avanza sobre sus derechos, incluso sus bienes, con la presentación de proyectos de ley para derogar normas legales que los protegen.
Otro objetivo que se consideró muy importante para reforzar a las organizaciones es la participación de asociados y dirigentes en las asambleas, encuentros, talleres, difusión pública, capacitación que se ha visto muy disminuida en los últimos tiempos a la luz de posturas más individualistas que colectivas. Ser parte activa, con la palabra y el mensaje, de una cooperativa, de una mutual o de un sindicato “aporta conocimiento en cómo funciona el sector, qué posibilidades tiene, qué propuestas se pueden considerar o crear, qué leyes se deben gestionar o cómo avanzar en la producción y su distribución”. Cuanto más conocimiento tienen los integrantes lleva a la unidad y la continua construcción del espacio laboral.
Conclusiones
Al final, hubo acuerdo entre los cooperativistas en seguir reclamando ante el gobierno provincial la reglamentación de la ley provincial de fomento cooperativo que asigna fondos al sector.
Se reivindicó al cooperativismo de producción y prestación de servicios en diversos rubros, como defensor del trabajo y la dignidad de los trabajadores y trabajadoras.
Además, se lo valoró como herramienta de organización, producción y desarrollo social, reafirmando el compromiso de las entidades riojanas con la generación de trabajo, la solidaridad y la construcción colectiva en tiempos de grandes desafíos.