
Pese a las medidas de restricción por parte de la justicia, el padre de la niña de 12 años denunció a la jueza de Instrucción de Violencia de Género y Protección Integral de Menores N° 1, Jessica Lorena Díaz Marano, por inacción judicial.
La preocupación y la indignación se apoderaron de una familia riojana tras un grave episodio de inseguridad que involucra a una menor de edad. Gabriel Ramón Mercedes Cano, padre de la víctima, presentó una denuncia pública ante la falta de respuestas y la demora judicial en la causa caratulada bajo el Expediente N° 3055/26, que tramita en la Unidad Especial de Asuntos Juveniles.
Los hechos
El pasado 2 de junio, una menor de 12 años fue víctima de acoso y conductas indebidas por parte de un conductor de la aplicación de transporte Maxim, quien se desplazaba en un automóvil Fiat Siena de color gris claro. Tras la denuncia formal radicada el 3 de junio ante la policía, la investigación avanzó rápidamente en la etapa de recolección de pruebas.
Según confirmó el denunciante, las autoridades policiales lograron identificar plenamente al conductor, obteniendo sus datos personales y ubicación exacta. Sin embargo, pese a contar con esta información, el presunto agresor continúa en libertad. Según se informó a la familia desde la dependencia policial, los efectivos se encuentran «atados de manos» a la espera de una orden judicial que permita proceder con las medidas de restricción y citación correspondientes.
Reclamos y pedidos de la familia
Ante el paso de los días y la falta de avances, el padre de la menor manifestó su profundo malestar: “Resulta inadmisible que, teniendo identificado al responsable, este siga circulando libremente mientras la autoridad judicial no actúa”, expresó en su denuncia pública.
En su presentación, Mercedes Cano solicitó formalmente la intervención del Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de La Rioja para que revise el desempeño de la magistrada a cargo. Asimismo, exige que se dicten de forma inmediata medidas de restricción de acercamiento y se garantice el acompañamiento profesional para su hija, quien tras los hechos se encuentra afectada psicológicamente, sin poder retomar sus rutinas cotidianas por miedo.