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La Iglesia llamó a "no tener miedo" al evocar a las víctimas del Golpe de 1976

En el marco del 24 de marzo, “Día de la Memoria y la Justicia”, el obispo Dante Braida presidió una misa donde se recordó a las víctimas de la última dictadura cívico-militar, como así también a los mártires riojanos. Hubo llamados a la memoria, la justicia y a fortalecer la democracia.



En el marco de la conmemoración por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, se celebró una misa en la Iglesia Catedral en la que el obispo Dante Braida convocó a reflexionar sobre el pasado reciente del país y a reafirmar el compromiso con la democracia.

La misa fue concelebrada a las 18, por el obispo Dante Braida junto a varios sacerdotes de la diócesis, entre ellos el párroco de la Catedral, Carlos Baigorrí y los padres Gonzalo Llorente y Miguel Angel La Civita. 

El oficio religioso contó también con escasa presencia de autoridades provinciales, entre ellas se pudo observar al Secretario de Derechos Humanos, Delfor “Pocho” Brizuela, y otros organismos de derechos humanos como las integrantes de las Madres de Plaza de Mayo Filial La Rioja, especialmente invitadas por el obispado riojano, como así también gran cantidad de feligreses que se sumaron a la evocación. La celebración estuvo marcada por un fuerte mensaje en torno a la memoria y la justicia.

Durante la homilía, Braida definió a la última dictadura como un “tiempo oscuro para nuestra historia” y señaló que “afectó la vida de muchos ciudadanos, muertos y desaparecidos”. En ese sentido, destacó que, a 50 años del golpe de estado, “la Palabra de Dios nos alienta a no tener miedo”.

La lectura de la jornada giró en torno a la justicia, con una frase central que resonó durante toda la celebración: “La paz es fruto de la justicia”. A partir de allí, el pastor riojano subrayó la necesidad de sostener la memoria colectiva para evitar repetir los errores del pasado.

También hizo referencia al Papa Francisco, al recordar su enseñanza de que “nunca se avanza sin memoria”, y reforzó el mensaje con una consigna histórica: “Nunca Más”, a la que sumó “siempre más democracia”.

Frente al altar, una de las banderas sintetizaba ese espíritu con la frase: “Nunca más la violencia de la dictadura, siempre más democracia justa”. Otra de las imágenes presentes fue la de los llamados “Mártires del Evangelio”, representados en una bandera con los rostros del obispo Enrique Angelelli, los curas Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera.

Como se recordará cuatro miembros de la Iglesia Riojana fueron asesinados a poco de instalarse la dictadura militar en Argentina y reconocidos como mártires por la Iglesia, elevados al grado de beatos, en reconocimiento a su compromiso pastoral y su trabajo junto a los sectores más vulnerables de la sociedad.

La celebración dejó un mensaje claro: la memoria no solo es un ejercicio del pasado, sino una herramienta fundamental para construir una sociedad más justa y democrática en el presente.