
Las mujeres trabajadoras de la autogestión de las Empresas Recuperadas en Argentina, cumplen un rol relevante, cotidiano, preciso, fundamental para hacer que lo imposible sea posible. Recordarlas en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, es una propuesta que hace justicia a la identidad de las cooperativas de trabajo autogestionadas.
Por Ediht Encinas
Conmemorar el día de la mujer siendo mujer… es una tarea dificil de escribir, de elegir las palabras adecuadas, de encontrar el cedazo que deje algunas cuestiones personales, separadas de tantas historias de mujeres luchadoras del cooperativismo autogestionado, el cooperativismo de nuestras Empresas Recuperadas por sus Trabajadores y trabajadoras (ERT).
Y revolotean en mi memoria, rostros, nombres como: Yanina, Magdalena, Daniela, Laura, Marisa, Julia, Ana, Leonor y tantas otras grandes compañeras de cooperativas textiles, de alimentos, de medios de comunicación, de diferentes sectores de trabajo. Que no se olvidan que siempre la construcción es con un otro, que el mate no es tan amargo si se comparte, si calienta la panza , donde solo hay un rugido.
En este 8 de Marzo no solo conmemoramos a Mujeres que abrieron caminos. Que lucharon por los derechos de las mujeres, por la igualdad de género, por tantos logros alcanzados, sino también, un día
para reflexionar qué pasa en esta sociedad donde se siguen vulnerando nuestros derechos, donde se pierden puestos de trabajo, donde el sálvense quien pueda esta a la orden del día, donde los gritos no son escuchados y en cada marcha un golpe siempre es asestado. Y nosotras estamos ahí, tratando de reinventar cada dia.
Mujeres, hechos que son palabras
Magdalena C. dice que “en épocas de abundancia y en las de escases siempre nos las ingeniamos para salir adelante y que somos seres mutantes en cada suceso, somos magia, somos el sostén de esta humanidad actual tan desequilibrada“, puf… cuánta carga que hay en eso¿no?
Pero tenemos mujeres tan fuertes, mujeres que a la hora de perder el trabajo por defender los derechos, no la han doblegado, todo lo contrario. Dice Laura M. ”Esa experiencia no me quito fuerzas, reafirmo mis convicciones. Creo profundamente en la justicia social, en la organización colectiva y en la economía social como camino para construir un país más digno. Soy cooperativista. Creo en los principios solidarios, en el trabajo compartido, en la construcción colectiva. Trabajo con mujeres y jóvenes que buscan un futuro mejor, apostando al desarrollo rural y al arraigo en nuestros territorios, porque sabemos que la dignidad también se construye desde la tierra y desde nuestras comunidades“.
Tomo algo que me dijo Daniela D. “Lo que las mujeres aun tenemos que aprender es que nadie te da poder. Solo hay que tomarlo…” y agrego, que no debemos pedir permiso para ocupar un lugar, debemos hacerlo nuestro, poner nuestra impronta, porque nunca es tarde para dar nuestra mejor versión y comprometernos con la construcción de un futuro con mas justicia, mas igualdad y mas dignidad para todas.
En este día quiero agradecer a tantas mujeres valiosas, trabajadoras, guerreras, que nos hemos encontrado en este camino de la autogestión, a tantas mujeres que han ayudado a reconstruirnos cuando estábamos hechas añicos, a encontrarnos cuando estábamos perdidas, a levantar la cabeza cuando no veíamos un horizonte, a sacarnos esa pesada armadura de quijote y florecer.
Gracias por esa enorme red de contención que se extiende por toda esta amada Argentina. Nos quieren en soledad, nos van a encontrar juntas y organizadas.