
El Sindicato puso de relieve la profundización del ajuste y la embestida permanente contra los trabajadores. El salario mínimo debe llegar a los $2.140.000.
ATE volvió a poner de manifiesto lo evidente: a dos años de iniciada la gestión de Javier Milei, no quedan dudas del desprecio que tiene para con las y los estatales, el Estado y sus políticas públicas.
La nota, dirigida al Secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, del Ministerio de Capital Humano, Julio Cordero, denuncia como las y los empleados estatales están siendo el colectivo laboral más perjudicado, precarizado y agredido del país y exige la jerarquización del empleo público y la resolución de las problemáticas que más lo aquejan.
El documento señala la destrucción del poder adquisitivo que ya sobrepasó el 41%, dejando a más de un tercio de las y los trabajadores de la Administración Pública Nacional por debajo de la línea de la pobreza. Asimismo, los aumentos porcentuales impuestos mes a mes no permiten comprar ni 1 kg de carne y la exorbitante suba de costos fijos como luz, gas, agua y transporte hoy se llevan más del 20 % de un salario promedio de bolsillo. Cabe recordar que el último aumento de diciembre 2025, oficiado a fines de ese mes entre Navidad y Año Nuevo ya con todo plazo razonable vencido, fue de un vergonzante 2%.
Entre otros puntos, el documento demanda el cobro de un salario mínimo de $2.140.000 (que aseguren ítems básicos como alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión); aumentos por encima de la inflación y apertura de todos los convenios colectivos de trabajo, especialmente los más postergados, como los del Personal Civil y Docente Civil de las Fuerzas Armadas, de Seguridad e IOSFA; SINEP; y Profesionales de la Salud (CCTS 1133/09).
La nota, que lleva la firma del Secretario General de ATE, Rodolfo Aguiar, y del Secretario de Convenios Colectivos, Flavio Vergara, pone el acento en la destrucción permanente que sufre el salario estatal producto del recorte sistemático “ejecutado por este Gobierno como resultado de una política de empobrecimiento planificada mediante paritarias a la baja”.
En contraste, argumenta ATE, se le otorgó un salariazo obsceno a las autoridades superiores -ministros, secretarios, subsecretarios y cargos políticos similares- de más del 100% de aumento, cuyos sueldos actuales representan una brecha de 20 a 1 con un salario del sectorial de civiles y docentes civiles de las FF.AA., Seguridad e IOSFA -cuya categoría inicial se encuentra debajo de la línea de la indigencia- y de 14 a 1 con uno del sectorial SINEP -nivel inicial por debajo de la línea de la pobreza-.
A la par la destrucción de puestos de trabajo no cesa, ya alcanzando los 60.000 despidos completamente arbitrarios, injustos e injustificados, que no solo implican dejar familias en la calle sino el desmantelamiento de políticas públicas fundamentales que ya no cuentan con trabajadores y trabajadoras que las impulsen. Incluso este Gobierno sigue redoblando la apuesta anunciando recortes presupuestarios y achicamiento de organismos y empresas estatales ya diezmadas; más una reforma laboral completamente regresiva y violatoria de los principios y derechos laborales adquiridos más elementales.
Como cierre de lo expuesto, ATE reafirma su compromiso de seguir defendiendo el Estado al servicio de las necesidades del pueblo y a sus trabajadores y trabajadoras, garantes y promotores de la soberanía nacional.