Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

Influencer riojana denunció a un coordinador por acoso y maltrato

Selena Olivera detalló cómo un acuerdo laboral con la empresa Break de Catamarca derivó en una situación de violencia. Aseguró que el gerente que la contrató la agredió físicamente en un boliche y luego la hostigó con mensajes denigrantes. La empresa se desmarcó del vínculo contractual, aunque asistió a la joven.



La creadora de contenidos riojana Selena Olivera rompió el silencio a través de sus canales oficiales para denunciar una serie de hechos de acoso y maltrato sufridos durante un viaje a la costa de Brasil, donde supuestamente cumpliría funciones como influencer para la empresa de viajes Break, de la vecina provincia de Catamarca.

Lo que comenzó como una propuesta profesional con gastos cubiertos de traslado, estadía y comidas, terminó en una denuncia pública por agresión física y hostigamiento verbal. Según el testimonio de Olivera, la contratación fue realizada por un hombre identificado como Nelson Suárez, supuesto gerente de la firma en Catamarca. "Él me contrata diciéndome que yo iba a mostrar la experiencia del viaje y que me incluía desayuno, almuerzo y cena. Estaba todo hablado", explicó la joven, quien subrayó que su nombre figuraba en las planillas oficiales como "pasajera influencer tiktoker de La Rioja".

El incidente en el boliche

La situación de mayor gravedad ocurrió durante una salida nocturna. Olivera relató que, mientras se encontraba con otros coordinadores, el denunciado comenzó a exigirle que abandonara el lugar. "A la tercera vez que me dice 'vamos', me agarra del brazo y me lleva para afuera", afirmó la joven, destacando que existen testigos del hecho. Tras el altercado físico, la denunciante descubrió una serie de mensajes en su teléfono enviados por el mismo coordinador. "Me trató de gato, me trató de que era una cualquiera, que estaba en pedo y que no cuente con él", detalló Olivera.

En las capturas de pantalla difundidas por la joven, se leen frases como "demostraste ser otra cosa" y "tu imagen deja mucho que desear”.

Irregularidades en la contratación

En medio de la crisis, Olivera tomó contacto con la gerencia general de la empresa Break para solicitar ayuda, dado que se encontraba sola y sin presupuesto para cubrir las comidas y excursiones que, por contrato verbal, estaban garantizadas. Fue en ese momento cuando la firma le notificó que no trabajaban con influencers desde hacía dos años. "Él te trajo por su propia cuenta, él te está pagando todo a vos", fue la respuesta que recibió de la empresa, según su relato.

Esto reveló que el viaje habría sido una gestión personal del gerente y no una acción institucional de la compañía, a pesar de que la joven figuraba en los listados de pasajeros. Ante la vulnerabilidad de la situación, la empresa decidió intervenir, reubicando a Olivera en otra cabaña y ordenando al coordinador que cesara todo contacto con ella. "Me siento muy vulnerable.

No puedo caretear algo que me está pasando", expresó Olivera entre lágrimas en su descargo, donde también mencionó el apoyo de su psicólogo y su familia para poder visibilizar el caso. La joven enfatizó que, si bien la empresa le brindó una solución habitacional temporal tras el conflicto, la experiencia laboral se transformó en una situación de desprotección absoluta.